Los compradores prestaron sus nombres, pero en
realidad los predios eran de otro dueño, por lo que podría haber testaferrato.
El
Instituto Colombiano de Bienestar Familiar tiene posesión pasiva del predio
donde se encuentra construida su sede principal en el departamento de La
Guajira, desde hace más de 40 años; sin embargo, una porción importante del
predio fue vendida por el Municipio de Riohacha a dos personas.
Según
la escritura pública 166 del 31 de enero del 2.001 el lote de terreno tiene una
extensión de 1.544.5 metros cuadrados de propiedad de Gustavo Adolfo Romero
Gómez, quien se lo compró al municipio y la escritura 113 del 30 de enero del
2001 en la Notaría 2, con una extensión de 1.860.19 de propiedad de Juan
Indalecio Bruzón Gómez, pero ambas fueron a parar entre los años 2011 y 2012 a
manos de Leodegar Lorenzo Tersero Roys Cotes. La primera por la suma de 140
millones de pesos y la segunda por 168 millones de pesos.
 Leandro Alberto Sampayo Vergara
De
inmediato, Roys Cotes se dirigió a la Oficina de Planeación y le fue expedida
la Licencia de Construcción 069 del 29 de Enero de 2.013 de la Notaría Primera
de Riohacha.
El
director del ICBF Leandro Alberto Sampayo Vergara, habría ordenado a la empresa
de vigilancia no dejar entrar a nadie a ese predio, hasta tanto no se
despejaran dudas y se colocaron nuevos candados.
Seguidamente,
Corpoguajira, ordenó la suspensión de la obra, según la resolución 1085 del 16
de julio del 2013, ya que dentro del predio se encuentra un humedal, en él
alberga aves, peces y reptiles, y también árboles frutales.
La
semana pasada se realizó una querella policiva contra el ICBF promovida por
Leodegar Roys Reina, quien tiene plena facultades de su hijo Leodegar Lorenzo
Tersero, para tratar el tema incluso con los medios de comunicación.
En
esa diligencia afloraron dos documentos que para el ICBF es la prueba reina,
porque el predio habría sido adquirido con aparentes vicios de irregularidad.
Como se fraguó la venta del lote?

Existe una resolución sin
número de expedición pero del mes de diciembre del año 2000, en donde Gabriel
Romero Bruzón, gerente liquidador del Fondo Municipal de Vivienda de Interés
Social y Reforma Urbana de Riohacha, adjudica el predio a Gustavo Adolfo Romero
Gómez, ubicado en la carrera 16 con calle 14D-53 de Riohacha. 
Igualmente
aparece la suma de 10 millones 142 mil 864 pesos, cifra por la cual fue
comprado, de conformidad al avaluó catastral. La resolución en su artículo 4
advierte que, contra la presente resolución procede el recurso de reposición.
Tiempo
después el 31 de enero del 2001, Romero Bruzón y Romero Gómez se presentan ante
la Notaría Primera, con el propósito de legalizar la escritura pública 166.
Leodegar Lorenzo Tersero Roys Cotes
También existe un poder especial firmado por Gustavo Adolfo Romero Gómez, ante el Notario Primero de Riohacha, en donde le entrega poder amplio  y suficiente a la señora Kelie Jonnan Freyle Pimienta, para que en su nombre firme las escrituras “por medio del cual vendo a Leodegar Lorenzo Tersero Roys Cotes.
El 28 de diciembre del 2011, según la escritura pública 1709 de la Notaría Primera de RiohachaGustavo Adolfo Romero Gómez le vende el predio a Leodegar Lorenzo Tersero Roys Cotes, por 140 millones de pesos. 
Sin embargo, al final quien estampa su firma en la escritura es la señora Kelie Jonnan Freyle Pimienta, quien ademas, coloca su huella digital.
Así
mismo, el 16 de febrero del 2012 se corrió la escritura 158 ante el Notario 2,
el señor Juan Indalecio Bruzón Gómez, le vendió a Leodegar Lorenzo Tersero Roys
Cotes, por 168 millones de pesos.
El
11 de julio del 2013, a través de una declaración personal ante el Notario 2
Jaime Azar Martínez, la señora Kelie Jonnan Freyle Pimienta, manifiesta bajo la
gravedad del juramento no haber firmado escritura a favor de Leodegar Lorenzo
Tersero Roys Cotes
En
el tenor de la declaración dice que “En ningún momento tuve conocimiento que se
tratara de venta alguna que se relacione con predios aledaños al ICBF. Declaro
también que no he tenido nada que ver con esa negociación, ni he tenido lucro
de ninguna especie”, aseguró Kelie Jonnan Freyle Pimienta.
Soleys Roys Cotes  
En
la misma fecha 11 de julio del 2013, Gustavo Adolfo Romero Gómez, narra
unos hechos y declara bajo la gravedad del juramento que “La señora Soleys Roys
Cotes en el año 2001 me solicitó el favor de que yo apareciera como propietario
de unos lotes, que según ella eran de propiedad de su familia y no podían
aparecer ellos como propietario porque Leodegar Roys Reina, era director de
Fonvisocial.
Después
en el 2011 me llamó en repetidas ocasiones la señora Soleir Roys Cotes para que
traspasara los dos predios a la familia de ella. Yo convencido que lo que
habían hecho era legal y como esos predios no eran míos, le di poder a mi
esposa; pero en ningún momento hemos firmado escrituras, ni he comprado al
municipio, ni hemos vendido por esa cifra millonaria que menciona en esa
venta”, dice Gustavo Adolfo Romero Gómez.
Versión de Leodegar Roys Reina
Leodegar
Roys Reina, es un versado hombre experto en elaborar  escrituras y quien trabajó durante varios años
con el Municipio de Riohacha, es el padre de Leodegar Lorenzo Tersero Roys
Cotes; quien ahora aparece como dueño de dos predios que están dentro del ICBF.
Leodegar Roys Reina 
Roys
Reina, dijo que en varias ocasiones se trasladó al ICBF y dialogó entre los
meses de agosto a noviembre del año 2000 con los directores Adalgiza Vidal y
Rubén Fuentes Aragón, quienes no dieron alternativa de solución para resolver
la situación.
En
ese sentido, como funcionario del municipio, realizó el levantamiento
topográfico correspondiente, para segregar del predio inicial el área que se
inunda, ya que según Roys Reina, no había intención del ICBF de adquirir esa
parte.
Simultáneamente,
Fonvisocial le adeudaba un dinero considerable a Erick Cotes Berti, (pariente
cercano de Judith Cotes, esposa de Leodegar Roys Reina), y según Roys Reina,
debieron entregarles varios predios para saldar la deuda, pero estos no podían
salir a nombre del proveedor, por lo que debieron buscar amigos que prestaran
su nombre, pero lo insólito es que el aparente dueño no los reclamó sino un
hijo de Leodegar Roys, se trata de Leodegar Lorenzo Tersero Roys Cotes.
 
Aunque
en las escrituras no aparece el señor Erick Cotes Berti, lo cierto es que el
único nombre que aparece en las escrituras es el de Leodegar Lorenzo Tersero
Roys Cotes, a quien los señores Gustavo Adolfo Romero Gómez y Juan Indalecio
Bruzón Gómez, le pasaron los predios a su nombre.
Rubén Fuentes Aragón
Para
la Real Academia la persona que presta su nombre en un contrato, pretensión o
negocio que en realidad es de otra persona, se llama testaferro, es decir que,
Gustavo Adolfo Romero Gómez y Juan Indalecio Bruzón Gómez, supuestamente fueron
testaferro de Leodegar Lorenzo Tersero Roys Cotes.
El proceso debe ser de conocimiento de la Fiscalía y Procuraduría
En este proceso deben
intervenir tanto la Procuraduría como la Fiscalía General de la Nación, para
aclarar la situación y deben reprender quienes haya violando las normas que
regulan este país.
Las autoridades deben investigar
y aclarar que pasó con ese proceso de compra y venta, además determinar que
ocurrió, si en verdad hubo testaferro. 
Tenía el comprador inicial
el recurso para adquirir ese lote, igualmente determinar si los esposos están
diciendo la verdad.  Son respuestas que
la ciudadanía espera conocer.
Escribió Clímaco Rojas Atencio
Director de Laguajirahoy.com
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