En
la reunión de la Comisión de Deslinde limítrofe Cesar – La Guajira realizada el
pasado 20 de Noviembre en las instalaciones del IGAC en la ciudad de
Valledupar, de manera directa la delegación del Departamento de La Guajira  pudo exponer 
que se están cometiendo errores en el proceso de deslinde y
amojonamiento.
Lo
que debe discutirse  son los límites
“tradicionales” existentes  y no el
concepto de “dudosos”, porque los límites vigentes existen por lo menos desde
el año de 1976 cuando el IGAC así lo estableció según su competencia en la
cartografía oficial, además que así lo señala la Resolución 327 de 2013 emanada
del IGAC. La delegación de La Guajira ha considerado que no se ha seguido el
protocolo que ordena el artículo 6º de la ley 1447 de 2011.
Ello
se evidencia a partir del texto “Por la cual se adopta las medidas necesarias
para realizar el deslinde y amojonamiento entre el Departamento del Cesar y La
Guajira”. En ella no se no limita el proceso a una porción del territorio entre
los dos departamentos (San Juan del Cesar y Valledupar), sino que ordena el
deslinde y amojonamiento de la totalidad del límite tradicional  existente.
Si
se analiza la cartografía oficial, los límites no solo involucran a los
municipios de San Juan del Cesar (La Guajira) y Valledupar (Cesar) sino que
también comprometen a los municipios de Dibulla, Villanueva, Urumita, La Jagua
del Pilar en la parte Guajira y los Municipios de Manaure Balcón de Cesar y la
Paz en la parte del Cesar, por lo cual estos municipios deben ser involucrados
obligatoriamente en el proceso.
Es
necesario y conveniente establecer, que la problemática nace porque no se ha
hecho el deslinde y amojonamiento de los límites tradicionales de los dos
departamentos y no se ha llevado a norma (descripción conceptual), los límites
oficiales señalados por la cartografía expedida por el IGAC.
Por
esta razón en nombre del Departamento de La Guajira, fue solicitado revisar
técnicamente el alcance, el objetivo del texto resolutivo y la trazabilidad de
lo actuado hasta la fecha (reuniones y visitas de campo), ya que el mandato que
ha recibido el IGAC no es solo para una parte de los límites, sino para la
totalidad de este. Adicionalmente, no se ha involucrado a todas las entidades
territoriales interesadas y afectadas por el límite entre los dos
departamentos.
El
flujograma publicado por el IGAC para desarrollar los procesos de deslinde y
amojonamiento indican que la visita de campo es un opción que se aplicaría
cuando hay dudas. Tratándose de limites tradicionales y siguiendo el texto del
artículo 6º de la Ley 1447 de 2011, el protocolo implica estudiar textos
normativos, límites, cartografía existente y otros documentos como los
señalados en forma precisa por el citado artículo 6º, y solo entonces, y si y
solo si,  los documentos analizados
señalan diferencias limítrofes, es que se procede a ir a los sitios (diligencia
de campo) con el fin de corroborar la información. Procedimiento que a la fecha
aún no es claro en las acciones que desarrolla la presidencia de la Comisión.
En
este proceso deben  participar todos los
actores involucrados, que en este caso son los dos Departamentos, los cinco
municipios de La Guajira que colindan con el Cesar y los tres municipios de
Cesar que colindan con La Guajira
El
discurrir de la diligencia, tampoco ha sido garantista. Es necesario señalar
que para dar inicio al proceso, la parte reclamante (en nuestro caso El Cesar)
debería haber aportado las pruebas y/o documentos que permitan inferir que
existen insatisfacciones en los límites, caso que hasta el momento el
Departamento del Cesar, la Alcaldía de Valledupar ni el Representante a la
Cámara Juan Manuel Campo y ni el Concejal de Valledupar Wilber Hinojosa han
hecho.
Escribió Cesar Arismendy Morales

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