Como si estuviera anunciando su partida de este mundo
terrenal, Diomedes Díaz, se mostró un poco melancólico, en el momento que comenzó
a interpretar la tercera canción en el último concierto que realizó la noche
del sábado y madrugada del domingo en Barranquilla.
 “Estos son mis
seguidores, qué bonito seria estar en el entierro de uno, y ver a todos mis
seguidores”, esas fueron palabras de Diomedes en la arenosa, así lo indicó
Daniela una de sus fans.
Cantó tres melodías nuevas y luego interpretó La Reina,
Qué me mate el dolor, Mi ahijado -la cual hizo que todo su público repitiera al
son de la música-, especialmente la estrofa que dice: “¿Comadre, cómo está
usted, cómo le ha ido? Y el auditorio lo acompañó”, recordó Daniela.
El acordenero Iván Zuleta y el periodista y presentador
de más de 30 años de Diomedes Díaz, Jaime Pérez Perodi, relataron las frases
que dijo el artista en la presentación que hizo en Barranquilla.
Zuleta, dijo que dialogó con Álvaro López y le explicó
como fue la presentación en Barranquilla. “Yo tengo una contentura con este CD
que no se que cantar. Toquemos La vida del artista”, dice que en la tercera
canción, lo comenzó a sentir triste y a cantar canciones viejas, La Boda de
Plata.
Luego en la segunda tanda de canciones, volvió a
interpretar las canciones nuevas y después despedirse del público se devolvió y
le dijo “Les voy a cantar una canción que se llama ‘Mi Ahijado’ en homenaje a los
que están en el cielo, porque yo quiero saber cómo va uno para el cielo”.
Igualmente, Jaime Pérez Perodi también recordó lo que dijo
el ‘Cacique de la Junta’ “Este es el baile más feo que echo yo, pero no va
suceder más, porque este es el último baile feo que voy a cantar”.
También cuenta Iván Zuleta, que Álvaro López estaba subido
en el bus ya para partir a Valledupar, Diomedes lo bajó y se vinieron en el
vehículo personal. Manifestó que venía hablando. “Gracias a Dios que me
permitió cantar este CD, es un regalo para los seguidores”, dice Zuleta, que le
comentó ‘Alvarito’ López.
Luego se durmió, minutos más tarde se despertó. Al llegar
a Valledupar Diomedes se bajó del vehículo llorando. “No me vayan a dejar sólo,
que hago en esta casa sólo, acompáñenme que tal que me vayan a encontrar
muerto. Me siento cansado, he dado mucho por la música”, dice  

Finalmente, les dijo a sus acompañantes que se fueran que cuando
despierte los llama. Esa llamada nunca la hizo, porque se durmió para siempre.
Paz en su tumba, ha muerto para muchos, el más grande de la música vallenata.
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