Como es costumbre todos los años, el 2 de febrero es el
día predilecto de los políticos para visitar la ciudad, pero no precisamente
los devotos de la Vieja Mello, si no los que vienen buscando votos.
Esa situación tiene un poco molestos a los nativos, que
preparan todo el años la ropa, al igual que las mujeres, que van a los salones
arreglarse el cabello y demás, al final no pueden exhibirla porque la seguridad
de las personalidades invaden los acceso y salida a la Plaza y obstruyen las
pasarelas.
Aunque esta vez fue menos traumático que las veces
anteriores, sigue siendo engorroso el estricto esquema de seguridad que hace la
delegación de la Presidencia de la República, que por lo menos tiene más de 10
años sin fallar a estas fiestas.
La procesión estuvo más teñida de pueblo que en otras
ocasiones. No fue precedida por ninguna autoridad, por lo que la gente tuvo
acceso a compartir un poco más.
Los devotos pudieron pagar sus promesas, al igual que
mucha gente pudo caminarla sin dificultad. Al final fue despedida con pañuelos
blancos.
Sin embargo, no todo es malo, como siempre la Vieja Mello
se lució, minutos después de haberla entrado a la Catedral, el Presidente de
los colombianos Juan Manuel Santos, quien se encontraba en las fiestas, le
oficializó a la molinera Sugeila Oñate, que es la nueva gobernadora encargada
de La Guajira.
Esta devoción por la Virgen  Nuestra Señora de los Remedios que viene
desde 1663, cuando según la historia, la virgen salvó a Riohacha de una gran
inundación, gracias a los rezos y plegarias de sus fieles. Desde entonces,
éstos manifiestan su agradecimiento el dos de febrero de cada año, con una
multitudinaria procesión y diversos actos religiosos y otros no tan religiosos.
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