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“En Riohacha hoy no hay
estudiantes fantasmas”,  esa fue la
respuesta tajante del alcalde Rafael Ceballos Sierra, que contradijo el informe
que dio a conocer la ministra de Educación María Fernanda Ocampo, afirmando que
la capital de La Guajira era una de las afectadas con esta irregularidad.
El burgomaestre precisó que la jefe
de la cartera ministerial  se refiere a
la vigencia del 2011, “cuando efectivamente se encontraron unos 7 mil
estudiantes inexistentes, pero que en el 2012, cuando comenzó mi gobierno, se
hizo un riguroso control de registro de alumnos para evitar esto”, indicó
Ceballos Sierra.
Indicó que en estos momentos se
ha superado el problema, hoy la secretaría de Educación está enfocada a
fortalecer los procesos de cobertura, infraestructura, tecnología y sobre todo
al de calidad.
Por su parte, el secretario de
Educación Alejandro Rutto, dijo que en el 2012 se inició una auditoría
permanente y se contrató una interventoría para detectar la falla.
“Cuando conocimos este informe
iniciamos el procesos de autocontrol para blindarnos y en el 2012, solo
quedaban 200 alumnos inexistentes, la mayoría de ellos por errores de
digitación, pero el año pasado ya no había ningún estudiante que no fuera de
carne y hueso”, manifestó Rutto Martinez.
Mientras tanto José Camargo,
directivo de la Asociación de Educadores de La Guajira, aseguró que es
necesario una revisión más actual por parte del ministerio, ya que estas cifras
son de hace dos años.
“Creemos que le corresponde al
alcalde pedirle a la ministra que actualice la información, porque de pronto ya
no existe este problema en esta ciudad”, indicó.
La ministra de Educación María
Fernanda Ocampo denunció que en el sistema de matrículas se detectaron 561.277
registros de “alumnos fantasmas” y las localidades más afectadas eran Riohacha,
Malambo y Soledad.
De acuerdo a lo señalado por
Campo, los principales factores que explican los ‘alumnos fantasmas’
encontrados y depurados son la inconsistencia en bases de datos, la duplicidad
de información y el uso por parte de las entidades territoriales de sistemas
diferentes al Simat.
También señaló que dichas
inconsistencias se presentan por la falta de control por parte de las
secretarías de Educación, para verificar que efectivamente la información que
registran los rectores sea cierta.
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