Buscando contribuir al desarrollo sostenible y a mejorar
las condiciones de vida de las comunidades de la microcuenca del Arroyo
Paladines, la  Fundación Cerrejón para el
Agua en La Guajira (FCAG) viene trabajando en alianza con 96 familias (1351
habitantes) en la recuperación y protección de esta cuenca en las veredas
Angostura, El Cumbre y Cerro Bañadero y los resguardos indígenas Wayuu  Rodeíto el Pozo y Zahíno, en los municipios de
Barrancas y Hatonuevo.

Esto ha significado el manejo integrado del agua y
producción sostenible para aumentar la oferta hídrica y producir alimentos en
armonía con el medio ambiente y la revegetalización y protección de remanentes
de bosque para restaurar la conectividad de ecosistemas. Además, ha implicado
el fortalecimiento a las capacidades de organización de la comunidad, en
sintonía con las prácticas establecidas en el Plan de Ordenación y Manejo de
Cuencas Hidrográficas (POMCA) del Río Ranchería.
Las acciones que viene desarrollando la FCAG en esta zona
han permitido desde el año 2010 implementar importantes medidas como la
conformación de seis comités locales (veredales y en resguardos indígenas) y un
comité de microcuenca, quienes han coordinado y liderado los procesos de
ordenamiento ambiental de la microcuenca y permitido una fuerte apropiación y
sostenibilidad de las acciones ejecutadas.
Hasta el momento, la comunidad ha aportado a este proceso
2.924 jornales, los cuales representan más de 55 millones de pesos como
contrapartida. Adicionalmente se han instalado 66 sistemas de captación y
almacenamiento de agua lluvia con la capacidad de 2,2 millones de litros de
agua, se han establecido 46 sistemas de riego y producción de abonos orgánicos
para el desarrollo de sistemas sostenibles de producción agropecuaria en 33,3
hectáreas, con lo cual, se ha logrado la producción de 35 toneladas de
alimentos (frutas, verduras, granos y pancoger). Esto se complementa con el
mejoramiento cobertura vegetal del territorio a través del aislamiento y la
revegetación de once hectáreas de nacimientos y rondas hídricas y la siembra de
7.150 árboles de uso múltiple.
Para Ricardo Epieyú, miembro del Resguardo Indígena
Zahíno: “Estos proyectos han generado muchos beneficios a las comunidades de la
cuenca;  por ejemplo, los reservorios nos
permiten hacer huertas en las que producimos y sembramos alimentos como
ahuyama, maíz, yuca, hortalizas y tomate, entre otros. Esto no solo sirve para
la alimentación diaria, sino que también vendemos e intercambiamos por otros
productos que no tenemos.
El apoyo de la Fundación Agua es muy importante porque de
manera constante nos está brindando asesorías, en las que aprendemos como
producir y trabajar en nuestras tierras de manera más productiva y
eficiente.  Tenemos en cuenta que lo que
producimos en el campo también beneficia a los municipios del casco urbano, ya
que sirve para abastecerlos. A futuro debemos hacernos cada vez más
sostenibles, es una responsabilidad que hemos adquirido, luego de recibir todas
las capacitaciones que nos han brindado”.
Este proyecto ha sido desarrollado a través de alianzas
con instituciones públicas y privadas, contando con la participación de
Cerrejón, la Alcaldía de Hatonuevo, Corpoguajira, Patrimonio Natural, las Umata
de Hatonuevo y Barrancas y el Programa Mundial de Alimento de las Naciones
Unidas. Con este último organismo, la FCAG suscribió un acuerdo el año pasado
por medio del cual se espera entregar 15 toneladas de alimentos no perecederos
a las familias participantes del proyecto en Paladines.
Entre los meses de octubre de 2013 y enero de 2014 se han
entregado 7,8 toneladas de alimentos (arroz, azúcar, aceite, harina, frijol y
suplementos nutricionales) utilizados para la realización de jornadas
comunitarias, donde se han implementado las acciones de gestión ambiental
participativa, manejo integrado del agua, sistemas sostenibles de producción y
conectividad ecosistémica realizadas.
“Para la FCAG el trabajo realizado para la recuperación y
conservación de la microcuenca del Arroyo Paladines ha sido el resultado de
alianzas con las Alcaldías de Hatonuevo y Barrancas, Corpoguajira, Patrimonio
Natural-USAID y el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas y las
comunidades que habitan la cuenca. Esta unión de esfuerzos ha permitido mejorar
las condiciones de vidas de comunidades indígenas y campesinas quienes con su
trabajo han demostrado ser auto-sostenibles”, manifestó Paula Peña, directora
ejecutiva de la Fundación Cerrejón para el Agua en La Guajira.
Con este mismo propósito, el PMA hizo entrega de algunos
materiales y herramientas (machetes, palas, picas, azadones, barretones, mallas,
taques, bombas aspersores, mangueras, alambre, timbos, grapas, puntillas, etc.)
son destinados a fortalecer la implementación de sistemas agroforestales. Este
aporte contribuye a que las familias puedan contar con herramientas suficientes
para consolidar aún más el desarrollo de los sistemas productivos sostenibles.
Las acciones emprendidas son el resultado de esfuerzos conjuntos que impulsan
la convivencia, la recuperación del territorio y la implementación de mejores
prácticas.
En la misma línea, la directora de la FCAG agregó: “la
alianza con la agencia de la ONU ha permitido que mientras las comunidades se
encuentran trabajando y aprendiendo técnicas para la producción sostenible y el
manejo de agua puedan acceder a alimentos por trabajo asegurando el bienestar
de sus familias mientras logran producir alimentos para su auto-consumo ”.
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