-Publicidad política pagada-
Muchas son las personas que han resultado afectadas en el hurto de bolsos, raponazos y atracos a automotores. Entre las víctimas se encuentra un taxi de la empresa Tropical y una funcionaria del Departamento.
El mecánico de la empresa debió quitar el timón, para cambiarle la llave al vehículo.

Algunas de estos no se dan a conocer; por temor, porque no son denunciados y muchos otros no quieren convertirse en noticias. De los hechos más reciente que conoció este medio de comunicación es el atraco a Silene Cotes, funcionaria de la Oficina Jurídica del Departamento; a quien dos hombres se les acercaron el viernes en horas de la tarde y le habrían echado una sustancia aun por establecer.
Lo cierto fue que quedó a merced de los delincuentes, en la plazoleta del Centro Comercial Sichiima, y sin darse cuenta le vaciaron la tarjeta en momento se hacía cola para retira dinero y se apoderaron de 1’300 mil pesos.  
Minutos más tarde fue atendida en un centro asistencial y un facultativo le manifestó que pudo haber sido ‘Éter’ o mezcla de un antidepresivo, que hacen perder la voluntad de las personas. En la tarde de ayer denunció el hecho ante la URI.
Por otro lado, y por cuenta de dos hombres de la etnia wayuu, despojaron a un conductor de un taxi de la empresa Tropical de la suma de 83 mil pesos “Dos paisanos me solicitaron el servicio en Cuatro Vías para que los trajera a La Cachaca 1 y cuando íbamos llegando me encañonaron con un chopo y me hicieron meter el a este cementerio abandonado”.
Los delincuentes también se le llevaron el pasa-cinta del vehículo y la llave para que no los persiguiera “Me arruinaron la tarde porque estaba trabajando y me comenzaba irme bien”, puntualizó el taxista atracado y quien pidió omitir su nombre.
-Publicidad-
Compartir