Sigue la lucha de intereses particulares que impiden la reactivación de la empresa.

Asfixiada económicamente se encuentra el municipio de Manaure debido a la crisis que vive la empresa Sama encargada de explotar la sal,  que en épocas pasadas marcó el crecimiento de esa localidad.
Hoy el gobierno Nacional y la administración municipal de Manaure, siguen apostándole a una salida viable y concertada con los socios de la empresa, representada en tres asociaciones indígenas con un 76 por ciento de las acciones, y sus trabajadores.
En ese sentido, la alcaldesa de Manaure Francisca Freyle Mengual, volvió a llamar  la atención para que los temas personales y particulares queden por fuera de todo tipo de negociación, para que prevalezca la intención de sacar adelante la empresa para beneficio de los habitantes del municipio.
“Le he recomendado a los trabajadores, que deben bombear que la estación S1 debe estar funcionando, no se trata de vender la sal que en el momento tenemos fabricada, se trata de mantener el producto a futuro”, dijo.
Explicó que desde hace cinco meses aproximadamente que no se bombea, lo que generó una sanción de Corpoguajira por cien millones de pesos a una empresa prácticamente colapsada.
En ese mismo sentido, la alcaldesa Francisca Freyle argumentó que seguir generando sanciones no es bueno, porque agudiza una crisis que desafortunadamente parece no tener camino.
Advirtió en ese sentido, que el Super Intendente de Sociedades fue claro cuando dijo que la responsabilidad de salvar a la empresa era de sus socios y trabajadores.
“Quien decide si la empresa se liquida o no admitida en ley 550 son sus acreedores”, dijo.
Freyle Mengual, aseguró que  no se puede permitir que la empresa sea liquidada o intervenida, porque se cuenta con toda la capacidad para sacarla adelante pero aunando esfuerzos.
“Que mas queremos tenemos una empresa que solo necesita es agua de mar, sol y fuertes vientos, que más le pedimos a Dios”, preciso.
La mandataria dijo que si hay salida a la crisis, porque con las toneladas de sal que comprarían los industriales semanalmente, se contaría con los recursos económicos para sanear el tema laboral, seguir adelante con las taras propias del centro, mientras se continúa con el proceso de un crédito que se tramita ante el Banco Agrario, y se defina el operador privado para las inversiones que requiere el centro para su normal funcionamiento.
La sanción

Por la suspensión del bombeo de agua de mar a 1.200 hectáreas de un ecosistema de manglares y aves exóticas como los flamingos rosados, Corpoguajira sancionó con cien millones de pesos a la empresa Sama.
“Al no bombear agua de mar el ecosistema está desmejorado y eso ha afectado ya que las aves han emigrado y los manglares están prácticamente secos”, preciso la alcaldesa Francisca Freyle Mengual.
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