Con un informe preocupante sobre la entrega de alimentos a los estudiantes wayuu, dio a conocer la Contraloría Delegada para la Participación Ciudadana, en donde se manifiesta la existencia de un probable detrimento patrimonial, que podría superar los 2.800 millones de pesos.
De acuerdo con la entidad, en la investigación se encontró que había muchos vacíos en la información relacionada con la atención de los menores que no pertenecen a los resguardos.
Según el contralor delegado, Carlos Mario Zuluaga Pardo el  equipo investigador verificó la información en dos municipios de La Guajira y cuatro más en otras partes del país, donde se concentra el 12% del total de niños identificados.
“El equipo de la Contraloría General de la República continua recorriendo los centros zonales del Icbf para revisar las carpetas de los estudiantes beneficiados por el programa PAE. Fueron  visitados Soacha, Barranquilla, Facatativá, Sibaté, Manaure y Riohacha”.
Al mismo tiempo, se precisó que en el 2012 se destinaron recursos para el desayuno de 21.601 estudiantes inexistentes; esto se detecto porque la comisión que hizo la investigación no tuvo como confrontar los nombres que estaba relacionados en las planillas, considerándose que ha podido provocar el desvío del dinero.
Los resultados con relación al Programa de Atención Escolar, PAE, mostró que no se tiene un buen trabajo sobre el tema, entre las diversas entidades en La Guajira.
“Se notó que los 7 resguardos de Riohacha tienen en sus cuentas casi $5.000 millones de pesos por problemas en la concertación.  ¿Qué pasa con las comunidades que no hacen parte de ningún resguardo y las que no reciben transferencias, que también viven el drama del agua y del hambre?”, subrayó Zuluaga.
Asimismo se requirió a la Secretaria Departamental de Salud  las planillas de los beneficiados o algún listado que diera cuenta de la entrega de los desayunos y las copias de los contratos o convenios suscritos, recibiéndola de manera tardía.
“Para el PAE, hay una deficiencia importante en la supervisión de los operadores. En Manaure no se tenían las planillas, no entregaron la información y los operadores no colaboraron para obtener las carpetas completas. También se identificó falta de recursos para atender a todos los niños, y hasta el  incumplimiento de los contratos por parte de los operadores en cuanto a la afiliación de las manipuladoras y la calidad de los alimentos”, dijo Zuluaga Pardo.
Según se ha establecido, el porcentaje de coincidencia estaría entre el 80% y el 85%, lo que representaría un posible detrimento de $2.800 millones de pesos, cifra que se calcula multiplicando los 880 pesos que se pagaban por cada desayuno en 2012, los 180 días del Programa, y los niños “fantasma” encontrados en las planillas de control mes a mes.
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