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Se debe respetar usos y costumbres de la cultura wayuu, dicen palabreros.

Todos los casos de menores embarazadas especialmente de la etnia wayuu deben ser investigados por la Fiscalía General de la Nación, dijo en esta ciudad la Directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar Cristina Plazas.
La funcionaria se apersonó de uno de los tantos casos que se han presentado, como el reciente de una niña wayuu de 10 años que dio a luz por cesárea a un niño, y que  fue entregado a un hogar sustituto del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.
Recordó que el respeto por la diversidad étnica, cultural es un mandato constitucional, pero que la  Constitución establece y consagra que los derechos de los niños y niñas prevalecen sobre cualquier otro derecho.
“Abrimos un proceso de restablecimiento de derecho para la niña y para el  bebe, ya se encuentran en un hogar sustituto”, dijo.
En ese mismo sentido la directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar Cristina Plazas, hizo un llamado público a la Fiscalía General de la Nación para investigar y hacer seguimiento a los casos presentados en La Guajira de menores embarazadas, especialmente de la etnia wayuu.
Explico que se respeta el enfoque diferencial de esas comunidades, que además está establecido en la Constitución, pero que los derechos de los niños y niñas prevalecen sobre cualquier otro hecho.

“El código penal establece que cualquier relación sexual con niño o niña menor de 14 años, constituye el delito de abuso sexual”, explicó. 

Hogar sustituto
La menor de 10 años y su bebe de cuatro días de nacido, pasaron a un hogar sustituto del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, que administra una madre wayuu, allí permanecerá el tiempo que sea necesario.
Se conoció, que los padres y abuelos de la menor aceptaron la solicitud de Bienestar Familiar, gracias a la intermediación de un palabrero y de la Defensoría del Pueblo,  con el objetivo de restablecerles sus derechos, de velar por la salud de los dos menores, y de protegerlos de manera permanente.
Los dos menores permanecerán en el hogar sustituto el tiempo que sea necesario, aseguró la directora de Bienestar Familiar Cristina Plazas.
 Lo cultural
Los casos de niñas wayuu en estado de embarazo, prendieron las alertas de las autoridades, porque está asociado a sus usos y costumbres.
“En la cultura la mujer indígena wayuu cuando por primera vez tiene su menarquía, y se le hace el rito del encierro es una mujer apta para tener familia, para conformar un hogar desde temprano, eso es algo arraigado a nosotros los indígenas wayuu porque es de costumbre”, explicó Isis Pulido Secretaria de Asuntos Indígenas del municipio de Riohacha.
Sin embargo, la funcionaria plantea que es necesario sensibilizar a las madres, abuelas, y tías wayuu de las propias niñas para que les expliquen que deben esperar un tiempo más para tener familia.
Dijo que es necesario trabajar el tema desde el enfoque diferencial, reconociendo que por usos y costumbres es normal que una mujer wayuu a los doce y trece años pueda tener su familia, pero a la vez es una menor que hay que proteger.
Por ello plantea, las campañas en las propias comunidades wayuu trabajadas desde su entorno, para evitar el embarazo en menores.
El tema también es hoy preocupación de los palabreros, quienes argumentan a las autoridades el respeto a los usos y costumbres, pero también comprenden que una niña wayuu de diez años debe seguir gozando de su infancia, de su crecimiento.
“Lo que pasa es que antes una mujer se desarrollaba a los 13 y 14 años, ahora no a los diez años ya tienen su primera menstruación”, aseguró el palabrero  Orangel Gouriyu.
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