Cansado de las solicitudes presentadas a diferentes administraciones municipales y gubernamentales, la comunidad Wiwa, al mando de su líder José Gregorio Rodríguez, logró edificar un centro educativo en buenas condiciones para que los menores puedan recibir clases sin ningún inconveniente.
“La delegación Wiwa del resguardo Kogui-Malayo-Arhuaco, con la firme intención de mejorar la educación, estuvimos el día viernes en la comunidad de Naranjal, en inmediaciones del río Tapias, estuvimos entregándole a esta comunidad dos aulas escolares con sus quioscos; y nos trasladamos a la comunidad de Laguna para abrir un restaurante escolar y ampliar su respectivo colegio”, aseguró Rodríguez.
Los recursos que hicieron posible la construcción de las estructuras educativas son propios de las comunidades Wiwa y pertenecen al Sistema General de Participaciones. Rodríguez señala que aunque no reciben altas sumas de dinero, lo que obtienen tratan de administrarlo de forma correcta para brindar obras que solucionen diversas necesidades de este pueblo.
 “Esto deberían construirlo las gobernaciones, las alcaldías, el ministerio de Educación Nacional con las secretarías.  Nosotros nos cansamos de insistir ante estos entes; enviamos comunicaciones, solicitudes, fotografías de  nuestras propias escuelas. Ante esto nos vimos en la necesidad de usar nuestros propios recursos para sacar adelante una población tan vulnerable como nuestros niños”, añadió Rodríguez.
Para lograr la construcción de las aulas los indígenas usaron mano de obra local ayudada por la respectiva empresa que había ganado la licitación para este propósito.
Los pobladores de Laguna y otras poblaciones indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, han sufrido la intervención de grupos subversivos al margen de la ley. Para este líder indígena, esto implica un esfuerzo por superar las heridas del pasado.
José Gregorio Rodríguez aspira que para finales del presente año, la organización indígena pueda cubrir el 80 % de las construcciones de establecimientos educativos para las sedes de Riohacha y Dibulla.
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