En las inmediaciones de la Plaza Padilla de Riohacha, maestros que laboran en centros etnoeducativos, ubicados en zona rural de Riohacha, se manifestaron frente al Palacio Municipal para exigir que se les defina con qué operador van a laborar en el año lectivo iniciado hace dos semanas.
Luna Palacio, docente del centro etnoeducativo N°6, asegura que se encuentran afectados ante la falta de soluciones definitivas. “Nosotros estamos protestando porque aunque iniciamos clases con los niños, todavía no hemos firmado contrato para laborar. No queremos que nos sigan cambiando de operador porque todos los años es lo mismo, siempre nos deben dinero y escasean recursos para los niños que estudian allá”.
Los educadores añadieron que existen un “tira y jala” porque cuando reclaman el dinero que les corresponde, el operador les dice que los recursos fueron girados a los directores de los centros; sin embargo, los directores les informan que no tienen el dinero, pues este aún sigue en las manos de los operadores.
Luna Palacio
La docente Luna Palacio asegura que para dictar las clases debe hacerlo bajo una enramada o bajo un palo de Trupío, viendo cómo sus alumnos no utilizan pupitres adecuados.
Otros educadores manifestaron su inconformidad ante el imprevisto cambio del operador encargado de los servicios de contratación, violando las decisiones de las autoridades tradicionales de varias rancherías. Los docentes señalan que venían trabajando con Wayuu Araurayu y no presentaban muchas quejas contra esta entidad, pero en los últimos días les anunciaron que serían parte de la organización Talapuin, operador que apenas ingresa en el ámbito educativo.
Entre los manifestantes que se encontraban en la Plaza Padilla, hacía presencia la Autoridad Tradicional Guillermina Epinayú, quien dijo estar esperando al alcalde Rafael Ricardo Ceballos Sierra, “Porque unas personas quieren meterse en mi tierra y no lo voy a permitir. Quiero que el alcalde me arregle ese problema, soy una persona de Paz y muy política y no quiero a Tarapuin. Yo quiero Wayuu Araurayu”.
Guillermina Epinayú
Por su parte, Walter Quintero, docente del centro etnoeducativo N°3 Aujero, señala que los dirigentes de Talapuin firmaron acuerdos con personas que no son reconocidas como autoridades tradicionales en diversos territorios indígenas. “Ya llevamos dos años trabajando con Wayuu Araurayu, una organización que, en términos generales, nos ha cumplido y tenemos cierto temor de que un nuevo operador nos quede mal”.
Walter Quintero
Con base a todas las deficiencias presentadas en el ámbito educativo, los maestros consideran que muchos operadores no trabajan por el bienestar de los docentes y por los estudiantes, sino por meros intereses económicos.
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