Después de la desaparición de tres niñas
de la etnia wayuu quienes fueron posteriormente encontradas, la procuradora de
Familia, Maritza Brito Escobar, brindó sus declaraciones acerca de este tipo de
casos. 
La funcionaria aseguró que la responsabilidad no solo debe caer en los
agentes del Estado, sino también en los padres de familia y en docentes de
instituciones educativas. 
“Los padres deben estar pendiente lo que hacen sus
hijos, no solamente mandarlos al colegio y ya. Los maestros deben comunicar
cuando un niño no llegue a clases  y de
esa forma podemos analizar que sucede”.
Brito enfatizó que el objetivo de
proteger a la niñez se logra con un trabajo articulado, aun cuando en los
hogares existan conflictos que afecten la salud emocional de los menores.
La funcionaria añadió que cualquier
entidad que se entere de eventos trágicos con los menores, debe tomar control
de la situación. “Si la Policía de Infancia y adolescencia es la primera que
tiene conocimiento de alguna desaparición o alguna vulneración de los derechos
del niño, puede tomar la iniciativa para ayudar”.
En días pasados el coronel de la Policía
Guajira, Alejandro Calderón Celis, aseguró que las menores contaron que sus
razones para huir de su hogar estaban basadas en el maltrato familiar. La
Procuradora destacó que es un tema difícil de controlar, pero cuando los niños
y niñas toman estas decisiones y se conoce la situación, el Bienestar Familiar
debe tomar cartas en el asunto tratando con los padres.
Maritza Brito Escobar añadió que seguirá
participando en las reuniones convocadas por las autoridades que laboran en pro
de la infancia y la adolescencia para seguir tratando los puntos concernientes
a este tema. 
“No podemos bajar la guardia, nuestros niños se ven sometidos a
una mala educación por parte de muchos padres y ese es uno de los factores que
nos trae consecuencias lamentables”, aseguró.
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