El trabajo infantil y la explotación sexual de menores son temas que se han puesto en boca de los guajiros en los últimos meses debido a los diferentes casos conocidos. La comisaria de Familia, Obdulia Torres Moreu, aseguró que las autoridades competentes ya han iniciado las respectivas investigaciones para proteger los derechos de los niños, quienes son utilizados por adultos, muchas veces miembros de sus familias, para diversos fines.
“Acá en Casa de Justicia desde hace mucho tiempo se han venido realizando un programa que se llama Erradicación de las Peores Formas de Trabajo Infantil.  Lo hemos retomado en compañía del Instituto de Bienestar Familiar y la Policía de Infancia y Adolescencia porque nos preocupa la situación que atraviesan muchos menores en el departamento”, añadió Torres.
La Secretaría de Asuntos indígenas también ha estado involucrada en este proceso. Esta dependencia permite identificar a los niños más vulnerables, tales como los indígenas wayuu, quienes normalmente se ven obligados a trabajar para llevar parte del sustento de sus familias y así probar un poco de comida en el día. Lamentablemente, padres de familia de esta etnia han optado por vender sexualmente a sus hijas bajo condiciones infrahumanas y poco higiénicas para conseguir algo de dinero.
“Tratamos de restablecer los derechos que están siendo vulnerados. Hemos encontrados en los representantes legales de los menores que profieren muchos insultos, humillaciones, ofensas y tratos degradantes hacia los funcionarios que van a brindar apoyo a los infantes. Queremos ayudarle a las familias para que el niño tenga estudio, un carné de salud, una tarjeta de identidad y la mayoría de las veces no nos lo permiten”, añadió la Comisaria de Familia.
Las autoridades de Protección de los derechos de la infancia y la familia Riohacha han lanzado un S.O.S a la administración municipal de Manaure porque los niños que habitan allá van a la capital de La Guajira a buscar trabajo.
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