Es insostenible la
situación que viven los pobladores de la región de Tomarrazón, que ya los
animales se están muriendo por falta de comida y agua.

Una serie de situaciones se han ido sumando al agreste aspecto que hoy brinda el campo por las difíciles circunstancias que van en detrimento del campesino del corregimiento de Tomarrazón y su zona de influencia.
El malestar los agobia porque la vía de acceso a la altura del paraje de La Florida tiene más de 8 meses de haberla intervenido para una supuesta pavimentación y no le han vuelto a poner la mano, situación que ha aumentado el costo del trabajo, quedando menos recursos al campesino cuando trae los productos a los centros poblados.
Levantaron la capa
asfáltica que existía en un tramo entre los corregimientos de Galán y
Tomarrrazón quedando habilitado un sólo carril de aproximadamente 200 metros,
ahondando aún más el problema de movilidad.

Los conductores aducen que se les daña la amortiguación y la suspensión por lo que deben aumentar el cobro del servicio de transporte para tratar de minimizar los costos.
“Existe un puente entre la Florida y el corregimiento de Barbacoas que tienen varios meses de estarlo construyendo y sólo le han hecho las parrillas sin vaciarle concreto, tanto es así que las varillas están oxidadas”, indicó Geisón Amaya Medina.
Otro malestar que aqueja a los habitantes de la zona es que levantaron la capa asfáltica que existía  en un tramo entre los corregimientos de Galán y Tomarrrazón quedando habilitado un sólo carril aproximadamente 200 metros, ahondando aún más  el problema de movilidad.
Por otro lado, la naturaleza está atacando inmisericordemente a los campesinos porque el río se ha secado provocando la muerte de animales por falta de agua y comida.
El Cerro Majacinta está ardiendo desde hace cuatro días.

Los habitantes de estas poblaciones han hecho manantiales en las correntías  y otros acudiendo a la bondad de los finqueros de los alrededores para que le regalen algo de agua de los pozos artesanales que estos han construido. 

Igualmente, pareciera que a los trabajadores del campo los estuvieran atacando las plagas de Egipto porque el Cerro Majacinta está ardiendo desde hace cuatro días.

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Según manifestó Geison Amaya Medina, este sector de Riohacha no tiene doliente y ojalá esta denuncia pública haga que los mandatarios echen una miradita a la situación que viven en esa zona.

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