Roger Bermúdez: sinónimo de vallenato, música y religiones

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Roger David Bermúdez Villamizar, un guajiro amante de la buena música vallenata.

Por: Yusta Mengual, periodista de LaGuajiraHoy.com

Un hombre que creció con la música de Jorge Oñate, Binomio de Oro, Los Zuleta, Diomedes Díaz, Los Betos, Silvio Brito, Alfredo Gutiérrez y otros cantantes vallenatos de la época, amante de la música vallenata, psicólogo de profesión, coleccionista de biblias, estudioso de la teología, novio eterno de sus arpas y sus guitarras, pero sobre todo un hombre netamente guajiro.

Con esas palabras describiríamos perfectamente la vida de Roger David Bermúdez Villamizar, un guajiro nacido en Las Flores, corregimiento de Dibulla, que lleva la música en la sangre desde que tiene uso de razón.

Su adolescencia coincidió con la época de la bonanza marimbera, sin embargo, nunca le llamó la atención. Su vida de estudiante transcurrió en Riohacha, Bogotá, Brasil y Paraguay, donde se enamoró del arpa paraguaya y de la Psicología. Intentó estudiar Medicina, asegurando que era el sueño de sus padres, más no el de él, por lo tanto, no continuó.

Coleccionista de biblias.
Coleccionista de biblias.

Para Roger, su biblioteca personal es su refugio, y asegura que ya casi llega a los 2.000 ejemplares, entre libros de teología, psicología, antropología, literatura, sociología y música.

Siempre ha sido el coordinador de los jurados del Festival Francisco el Hombre, además, jurado en el Festival Vallenato de Valledupar en las categorías de piquería, infantil, aficionado, rey de reyes, profesional y canción inédita. Piensa que ya su ciclo en el Festival Vallenato terminó, ahora solo quiere ir, pero para profundizar sus investigaciones.

Su amor y pasión por la teología nació gracias al arpa, en el momento en que se interesa por saber los orígenes de este instrumento musical. Su búsqueda inició por la Biblia, llevándolo a pensar que había sido el libro más estupendo que había llevado a sus manos.

Roger manifiesta que La Biblia la usan como elemento decorativo en algunas casas, otras veces para buscar respuestas a algunos problemas.

Sin embargo, él la utilizó para buscar más sobre el arpa y se encontró con la historia del universo y de la humanidad, tanto lo bueno como lo malo, lo ancho y lo profundo, lo llano, lo vano, el diablo, Dios, satanás, Jesucristo, la maldad y el bien, el futuro, el pasado, el antes y el después del universo. Esto lo llevó a pensar que La Biblia es un libro muy simbólico, pero que, si se sabe estudiar, es un libro para todos los tiempos.

En su biblioteca música, también lo acompañan las flautas dulces.
En su biblioteca música, también lo acompañan las flautas dulces.

Roger escucha Jazz, boleros, clásicos vallenatos, porro y hasta música africana; asegura que su universo sonoro es muy variado y no aguanta media hora escuchando un solo tipo de música. Afirma que escucha desde la música más recóndita de las aldeas africanas, hasta las más elaboradas de los países nórdicos europeos.

Así como es variado en la música y la comida, también los es con las religiones. Una religión no satisface su ser espiritual, por lo que asegura es cristocéntrico y bibliocéntrico, explicando que su centro es Cristo pero también se da la oportunidad de conseguir otras respuestas sagradas.

Todos lo referente a su espiritualidad, lo ha llevado a tener actualmente 27 biblias en su casa y aspira llegar a unas 50, afirmando que todas dicen lo mismo, pero cada una le enseña cosas distintas. Para él es un orgullo tener esta colección, afirmando que tiene la colección más grande de biblias en La Guajira. Algunas han sido obsequios a cambio de realizar presentaciones con el Arpa, otras las ha comprado y las va leyendo dependiendo el tema que esté indagando.

Sus lecturas de la biblia lo han enseñado a ser humilde, agregando que entre más lee sobre el universo y Dios, entre más se aleja de la tierra, se va dando cuenta lo efímero que somos.

El Arpa es su juguete preferido para deleitarse, también a los amigos y a quienes contraten su servicio.
El Arpa es su juguete preferido para deleitarse, también a los amigos y a quienes contraten su servicio.

Las biblias las compra dependiendo el sentido, por ejemplo, tiene la Biblia Arqueológica, que relaciona las fechas con la arqueología; La Biblia Apologética, Biblia Cronológica, Biblia Reina Valera, Biblia Las América, Biblia Vulgata Latina, Biblia Plenitud, Biblia Thompson, por supuesto la Biblia en Wayuunaiki, además del Nuevo Testamento en griego y español.

Este hombre de 51 años, con cuatros arpas, dos acordeones, tres guitarras, un juego de más de cinco flautas, 27 biblias y casi 2.000 libros, además de 30.000 ejemplares virtuales, dice tener en su biblioteca todo lo necesario para no salir a la calle. Espera que en lo que le queda de su vida, pueda publicar una variedad de libros sobre la música y la teología, al igual que tener una finca donde disfrutar con su familia, pero, sobre todo, un estudio que tenga una casa, y no una casa que tenga un estudio.

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