Debe ser intervenido el Mercado Viejo

Aspecto de un sector del Mercado 'Viejo'.

Por: Stivinson Rojas Atencio, columnista de LaGuajiraHoy.com

La administración distrital de Riohacha ha empezado a dar algunas muestras de orden urbano, esenciales por demás para el equilibrio en el desarrollo espacial de la ciudad. De manera bastante interesante, el muy bien elaborado Plan de Desarrollo del distrito empieza a ser ejecutado por sus protagonistas.

La secretaría de gobierno, ha venido siendo ejemplo de ello, y una de sus aplaudibles acciones ha sido la evacuación de los vendedores ambulantes de la Avenida Primera, en la cual de manera inteligente solo se ha dejado que nuestras artesanías Wayúu sean las encargadas de exponer la tradición cultural de nuestra bella etnia para el deleite de los turistas. Sin embargo, la administración distrital tendrá un hueso mucho más duro de roer.

El mercado viejo de Riohacha, no solo es un adefesio urbano, sino que además genera problemas de movilidad, seguridad e higiene pública.

Invocando los principios básicos de la economía, el gran David Ricardo nos dice que para que toda sociedad se desarrolle, en sus raíces económicas se requiere de tres actores fundamentales: conocimiento, capital y espacio; esto se traduce en saber hacer algo, dinero o lo que vulgarmente se llama “plante”, y tener un espacio territorial donde ofrecerlo. El mercado público de Riohacha reúne esas características, sin embargo, la dinámica intrínseca de una ciudad no puede atentar contra los principios urbanos y su orden.

Entonces, si bien es cierto que es deber del alcalde el poder acabar con este error urbano, así mismo es su deber poderle brindar soluciones a todas esas personas que han consolidado a través de los años, el sustento de sus familias, aun cuando este provenga de actividades carentes de legitimidad, como lo es el uso del espacio público y el no correcto uso del suelo.

Tal y como se lo acaba de ordenar la Corte Constitucional al alcalde de Bogotá, el mandatario guajiro también debiera ofrecerles alternativas de empleo a estos vendedores.

Es por ello que una buena alternativa de solución sería el poder usar el espacio del actual terminal de transportes (independientemente de que este sea reubicado o no para los tradicionales buses) como alternativa comercial, obviamente, sin venta de carnes, ni pescado.

A través de una alianza público-privada, la administración distrital puede considerar el recopilar todo tipo de transporte inter municipal y regional en ese espacio. El viejo -nuevo terminal pudiera albergar el transporte de carritos hacia Maicao, Uribia, Manaure, los municipios del sur y el transporte hacia los pueblos del Distrito.

Con este “Clúster” de transporte se garantiza que el público que frecuenta el actual mercado viejo, no se pierda. La oferta incluiría restaurantes, almacenes, peluquerías, etc. Además se pudiera considerar que los transportadores y los mismos vendedores pudieran ser socios de este viejo-nuevo terminal; es decir, que los vendedores y transportadores no solo ganarían por la venta y los servicios directos que ofrecen, sino también por las ganancias de la terminal comercial.

Con este movimiento urbano, la ciudad no solo ganaría en orden, sino en limpieza y movilidad; ya que, al descongestionar el mercado viejo y las salidas de los “carritos” al sur y a Maicao, la ciudad se movería mucho mejor en las horas pico, con lo cual se pudiera transformar un problema de orden público en un activador comercial del pueblo obrero de Riohacha.

Riohacha no puede tenerle miedo a estos retos urbanos, ya que al final, el potencial  turístico y el dinamismo de la ciudad, obligan a tener que dar este tipo de pasos.

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