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Escándalo y explosión de ruido, la carrera 10 de Maicao

Vista nocturna de la carrera 10 de la ciudad de Maicao, en donde los propietarios de vehículos colocan el sonido por encima de los decibeles exigidos.

Por: Alcides Alfaro Guerra, corresponsal de LaGuajiraHoy.com

La carrera 10, es una de las más recientes vías públicas intervenidas urbanísticamente, por el gobierno en su programa de mejoramiento de las calles y carreras que buscan darle una mejor presentación a las principales arterias de acceso a la ciudad.

Este progreso ha sido bien recibido por toda la ciudadanía, pero también es cierto que se ha convertido en un arma de doble filo para la tranquilidad de los ciudadanos que habitan el sector.

Es esta la zona escogida por los propietarios de los llamados audio-Car, o vehículos con poderosos equipos de sonido, que cada fin de semana se reúnen en el sector para competir por la capacidad de mayor volumen y sonido, lo que naturalmente atenta contra la tranquilidad de los moradores de la zona.

Aunque las autoridades de tránsito acompañados de la Policía Nacional realiza eventualmente operativos en el área, estas acciones no han sido suficientes para lograr que los afectados recuperen la serenidad, el reposo y la placidez que proporciona el silencio para poder vivir sin sobre saltos ni preocupación de enfermarse por el exceso del ruido que producen dichos equipos rodantes.

Muchas veces, los molestos ruidos aparecen cualquier día de la semana, lo que ha obligado a los habitantes de la zona a llamar periódicamente también a la policía para que los retiren, lo que logran generalmente, pero estos son tratados de forma soberbia y grosera por los propietarios de los vehículos y acompañantes quienes generalmente están borrachos.

Las personas afectadas, que son las mismas que habitan en el área, en los edificios, casas y dueños de hoteles cercanos a la ahora famosa carrera 10 entre calles 14 y 16, esperan que las autoridades del municipio, con un acompañamiento decidido de la Secretaria de Gobierno y el mismo tránsito local, tomen las medidas para en el futuro evitar enfrentamientos de la comunidad con los escandalosos y ocasionales malos vecinos que vistan la zona con el propósito de montar allí sus casetas de baile y formar los escándalos más indeseados de la ciudad.

El caso de estos ocasionales vecinos bullosos pasaría desapercibido  si solo fuera por un momento, pero lo grave del asunto es que llegan y se instalan y hasta que la madrugada no aparece, ellos no desocupan.

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