Policía Fiscal y Aduanera atacó de nuevo centro de Maicao

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El ingreso de la Policía Fiscal y Aduanera al corazón comercial de la ciudad, donde se vende todo tipo de artículo de primera necesidad, medicinas, alimentos y gasolina en busca de hidrocarburos de procedencia venezolana provocó por varios minutos el caos en gran parte del sector comercial del municipio.

Esta intervención fue apoyada por un grupo del  Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD), unidades del grupo de la Dirección de Seguridad Ciudadana (DISEC) de la Policía Nacional de Colombia, cuya misión es el control de manifestaciones, disturbios y apoyo a desalojos, con el fin de restablecer el orden y la seguridad de los habitantes.

La Polfa obligó a varios vendedores de combustible cuya actividad ejercen en las vías públicas de la ciudad a entregar sus tanques y pimpinas. La respuesta de los vendedores, compradores  y de quienes respaldan el comercio de la gasolina en las calles y carreras del municipio sin control de seguridad alguno fue enfrentar violentamente a los uniformados.

En el enfrentamiento lanzaron piedras y toda clase de objetos al vehículo del  ESMAD, cuyos hombres de negro debieron acudir a los gases lacrimógenos para dispersar la multitud a la cual se sumaron como ya es costumbre sujetos motorizados, los cuales sembraron el pánico en una parte del comercio que cerró sus puertas parcialmente durante varios minutos mientras paso la turbulencia.

La medida adoptada por las autoridades tienen sus simpatizantes, pero son más los que las rechazan argumentando que la falta de empleo y la delicada situación económica del municipio, no soporta esta clase de represión.

“Yo estoy es trabajando, no me he robado la gasolina, porque a mí me la traen y yo la compro para ganarme algo, ganarme la comida de mis hijos”, dijo uno de los afectados.

Una señora que ayuda a su compañero sentimental dijo que esto no es justo, pues sus hijos ahora que lleguen del colegio se alimentan es con lo que ellos venden aquí.

Los habituales vendedores de productos venezolanos en las aceras de las vías públicas, cuya actividad por su carácter de ilegal tampoco le generan al municipio impuesto alguno, también debieron recoger por varias horas sus improvisadas ventas, por temor a que se las quitaran la Policía Fiscal Aduanera o los revoltosos.

La acción de las autoridades y los manifestantes creó el pánico en el Colegio San José Centro, cerca al cual se llevaron los operativos y decomisos.

En casas vecinas alcanzaron a caer los objetos que contienen gases pimienta lanzados por las unidades antimotines dijeron los vecinos, que solicitaron públicamente a las autoridades tener más cuidado, para no perjudicar a la población civil que no participa en estos conflictos.

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