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Venta de alucinógenos en Carraipía, prende las alarmas

En este sector de Carraipía, en horas de la noche se consume mucho vicio.

Por Álcides Álvaro Guerra -corresponsal-

Los habitantes del corregimiento Carraipía, han denunciado una vez más, la presencia de venta de alucinógenos en varios sitios de  la población, lo cual ha venido contaminando a los jóvenes  que son presa de las drogas ante la presión social de sus círculos de amigos que se han vinculado al consumo de drogas psicotrópicas.

Otro lunar de que agudiza esta situación es la ausencia de programas sociales que les impidan tomar esos peligrosos caminos de la droga y la delincuencia, por parte de las autoridades encargadas de estas actividades.

Denuncian los inquietos habitantes de Carraipía, que las guacas donde se expenden las drogas son manejadas por adultos, que con su mañosa manera de actuar dan a demostrar que en nada les importa el futuro de esos jóvenes a quienes se les induce a consumir drogas desde muy temprana a edad en perjuicio de su salud y condición social, pues al final, con el tiempo estos se convierten en unas piltrafas humanas a los que ni sus mismos familiares quieren tener  como tales, debido a que se convierten en un peligro para los mismos hogares de donde quieren sacar las cosas para venderlas y así poder comprar sus vicios.

A parte de esto, dicen los querellantes, Carraipía es una población donde el consumo de licor  es diario sin ningún control, se hacen tiros al aire y periódicamente hay escándalos públicos que afectan la tranquilidad de los moradores del poblado, no obstante a existir una base militar donde permanecen varias unidades del Ejército.

Algunos observadores locales de la delicada y peligrosa situación opinan que ya es hora que este corregimiento, el principal de esta cabecera municipal, tenga un puesto de policía que respalde las acciones de la Corregiduría y los programas sociales del gobierno lleguen con más frecuencia, no solo el día de la celebración del Niño y la Niña y los adolescentes, sino que sean de manera constante para acompañar los procesos de crecimiento y formación de la ciudadanía en general.

Un capitulo similar, están viviendo los habitantes en Maicao, donde los ocasionales asistentes a sus nuevos y modernos parques, deben soportar ahora la presencia de las mujeres venezolanas que en su afán de comerciar su cuerpo llegan con sus insinuantes vestidos a los sitios de recreación a donde las familias acuden cada día con sus hijos para disfrutar de momentos de esparcimiento.

Allí en los parques, también se comercializa con drogas, según afirmó una asistente asiduo al parque del barrio el Bosque en la Comuna uno, donde sus moradores piden más presencia de la policía y una acción decidida para que las denominadas “Placas blancas”, como se les conoce a las atractivas venezolanas despejen esos lugares que les pertenecen a las familias.

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