-Publicidad política pagada-

Por Raúl Roberto Rosales -Columnista.

Ni la activación del mecanismo de medidas cautelares otorgado a la Nación Wayúu por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ante las situaciones de gravedad y urgencia en la que se encuentra sumido este pueblo, nuestro pueblo.

Igualmente, ni las amenazas sistemáticas en contra de los líderes indígenas nuestros, ni la misma muerte que se le apareció aquel 11 de diciembre al señor  Rafael Lubo Aguilar han sido suficientes para que el paquidérmico Gobierno Nacional le garantice los derechos humanos y fundamentales al pueblo Wayúu con asentamiento en nuestra sollozante y herida región.

-Publicidad política pagada-

Los miembros de la Mesa de Concertación Wayúu se cansan de interponer denuncias penales ante la Fiscalía y los organismos de control pertinentes, no existe la primera condena al respecto,  a nadie le importa, la Organización Nacional de Indígenas de Colombia no tiene los dientes ni el respaldo político suficiente con las instancias de poder para que se les escuche y se tomen cartas en el asunto ante la evidente problemática.

Al parecer un Alcalde preso o un Gobernador a quien le han imputado varios delitos, es más importante y tiene más eco para el Gobierno Nacional y para la Fiscalía General de la Nación y el Ministerio Público que los derechos de los niños Wayúu y la administración de sus recursos, eso no vende, eso no genera escándalo, eso no es noticia, eso no es corrupción.

Triste ver como  el Icbf y el Gobierno Nacional vulnera los derechos constitucionales de nuestros niños guajiros, desconociendo los lineamientos jurídicos en relación al tratamiento de la atención integral a la Primera Infancia y al mecanismo legal de la Consulta Previa, para nosotros no existe el derecho a ser escuchados.

La cosmovisión de la nación Wayúu no se ha tenido en cuenta, su forma de ver el mundo y los derechos a participar en los procesos contractuales que los afectan han sido destrozados en mil pedazos, no existe para el pueblo guajiro un enfoque incluyente y el concepto de identidad cultural se perdió hace mucho.

Debería darle vergüenza al comandante de la Policía cuando envía al Esmad a golpearles los derechos a los miembros de la comunidad de  Katsialamana, los envían a reprimir los deseos de cambio de esos líderes Wayúu que lo único que piden es ser escuchados en una consulta previa y entendiendo esta como la adopción de relaciones de comunicación y entendimiento entre el estado y los pueblos, más tratándose de un colectivo humano de especial protección.

Porque amenazar a una persona que lucha por los derechos de los menos favorecidos? qué busca el determinar de esa amenaza? Nos quejamos de ingobernabilidad y de corrupción pero no valoramos nuestros liderazgos.

-Publicidad-