Fotografia de guajiramente.blogspot.com

Por: Moisés Carreño, Twitter: @moiss_77 columnista de LaGuajiraHoy.com

“Una mentira repetida mil veces, se convierte en una verdad” Cualquier político en campaña.

Un hermoso vallenato de la autoría de Amílcar, de la dinastía Calderón, nos dice hasta grabarnos en el inconsciente, una lapidaria frase para sus paisanos: “al guajiro hasta la muerte le llega tarde”. Es un tema constante en los medios de comunicación y se han vuelto célebres algunos tópicos como la violencia de su gente, que todos son contrabandistas o que en este bello territorio no existe la ley. La estigmatización es recurrente en casi todas las culturas y en algunas ocasiones, después de un tiempo, se tiene como una realidad indiscutible. En el caso de la Guajira, son muchas las falacias que se repiten y hacen carrera de  voz en voz, en los medios y son tenidas como referentes sin discusión alguna.

Al analizar con detenimiento la frase del compositor, encuentro que no sólo no es cierta, sino que no es la única que de tanto repetirla, nos la hemos creído sin el mayor análisis. Nada más alejado de la verdad. Se tiene registro que en 1499, once años antes de la fundación de Santa María la Antigua del Darién, los europeos tocaron tierras guajiras, a la que los indígenas llamaban Coquivacoa y los españoles creyeron era una isla que pertenecía a las indias orientales. Quiere decir que fuimos los primeros que tuvimos contacto con los europeos. Posteriormente, se convierte en la zona perlera por excelencia y puerto de gran importancia en el Caribe, al que llegan los primeros inmigrantes judíos, comerciantes de perlas y oro, los cuales inician un fluido comercio con Aruba y muchas de las Antillas. Riohacha adquirió tanta importancia que a finales del siglo XVI el pirata Francis Drake la tomó por asalto. Fue la primera región del país en recibir la influencia del comercio a gran escala, lo que les permitió a los indígenas de la zona intercambiar productos como armas, ganado vacuno y caprino, además de ser testigos de la creación de los primeros palenques. Desde siempre y gracias a su ubicación geoestratégica privilegiada, La Guajira ha sido la primera en conocer de los adelantos tecnológicos, la moda y las músicas del mundo. Las cosas llegan tarde a los lugares apartados y escondidos y la Guajira no tiene ninguna de esas dos características, todo lo contrario, tenemos el privilegio de estar en uno de los lugares más estratégicos del mundo.

fotografía de cabovelaguajira.blogspot.com

Otra cosa diferente, es que hasta los años 30 sólo se llegaba a Riohacha a lomo de mula o por goletas desde Santa Marta, la única carretera seria, fue inaugurada en 1974 y recorría desde Palomino hasta la frontera con Venezuela cerca a Maicao, un sitio inverosímil llamado Paraguachon, pasando por Riohacha.

Sólo una clase dirigente salida del páramo, con ínfulas de europeos, centralistas hasta el tuétano, nada estratégicos, que sólo saben mirarse el ombligo, que vende por unos pocos pesos una región como Panamá, puede considerar como patio trasero o lugar lejano y sin importancia sus costas, ejemplo de tal miopía política son los departamentos de Chocó y La Guajira. Peor aún nosotros, que creímos ese cuento, nos dijeron viven lejos y dijimos sí, nos dijeron son pobres y dijimos sí, nos dijeron ustedes están atrasados y dijimos si, olvidándonos de Venezuela, Aruba, Puerto Rico, Jamaica y el mundo entero del que siempre estuvimos cerca y que se nos fue alejando y desapareciendo, mientras nos acercábamos a las lúgubres vecindades bogotanas.

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