Por la Unidad Investigativa de LaGuajiraHoy.com

Los médicos que ejercen sus labores en el centro asistencial Santa Teresa de Jesús de Ávila,  sienten temor debido a las constantes amenazas por parte de pacientes y familiares, a ello se suma la falta de acompañamiento del cuerpo policial y el desinterés de los directivos del hospital para garantizarles las mínimas condiciones de seguridad.

Cindi Campo, médico que prestaba su año rural en el hospital local debió renunciar, iguales situaciones corrieron los galenos: Eulice Arrieta y Carlos Ramírez; quienes también vieron en peligro su integridad.

Los tres renunciaron de sus cargos en menos de 15 días y de inmediato colocaron denuncia penal ante la sala de atención inmediata URI en Riohacha.

Al parecer lo que provocó la desbandada de renuncias fue el apoyo que el Gerente Edgar Moscote le dio a los familiares de una paciente oriunda de la Punta de los Remedios, a quien la médico Cindi no pudo atender a tiempo porque estaba ocupada junto a dos enfermeras con una primigestante.

Sala de espera en el hospital de Dibulla

«Yo no puedo dejar de atender un parto, porque son dos vidas las que están en riesgo, que esperaran, yo no podía trasladarme hasta allá porque era prioritario», indicó Campo.

La médico relató que fueron momentos angustiantes cuando se encontraba atendiendo a la paciente embarazada y los pobladores de La Punta querían que le atendiera a su familiar, quien tenía un dolor de cabeza.

«Que venga atender a mi hermana -ellos están agresivos dónde nos escondemos doctora- le manifestó otra paciente. Yo traté de salir un poquito a la puerta y decirle que por favor fueran paciente, pero los familiares optaron por pensar que no la quería atender y hasta le tiraron piedra a la puerta de urgencia», puntualizó Cindi Campo.

LaGuajiraHoy.com trató de entrevistarse con el gerente del Hospital Edgar Moscote y después por vía celular para conocer la versión de los hechos desde su perspectiva y no fue posible.

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