Las casas de Los Trupillo podrán ser habitadas en febrero del 2018.

Un panorama desolador se percibe cuando se ingresa a la urbanización Lomas del Trupillo en Riohacha. Las calles están repletas de arena y las viviendas, además de estar deshabitadas, cuentas con las marcas que las sucesivas inundaciones han dejado en las paredes. Solo hay alrededor de tres vigilantes prestando el servicio de seguridad en la zona.

Más de un año llevan esperando los beneficiarios de las 300 viviendas construidas por el Gobierno Nacional. Pese a los errores que hubo en la construcción, los futuros moradores no pierden la esperanza de habitar los hogares que les corresponden.

Jair Quintero Camargo.

Beatriz Montero, desplazada de la comunidad Wiwa, El Limón, zona rural del corregimiento de Tomarrazón, en Riohacha, y beneficiada del proyecto, no se explica cómo ya como teniendo su casa propia, tiene que seguir pagando arriendo.

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“A nosotros nos prometieron que entregarían las casas por ahí en el mes de diciembre del año pasado, pero nos dijeron que por el problema del agua, que se inundaba. Entonces tenía que meterle un tubo para que desagüe y no se llenara de agua. Nosotros vimos las casas y están bien, pero ese es el único problema. Exigimos que nos las entreguen porque estamos pagando arriendo y a veces no hay como cancelar la cuota”, señaló Beatriz Montero.

En respuesta a la inquietud de los propietarios de las viviendas, el Director de Medio Ambiente y Vivienda del Distrito de Riohacha, Jair Quintero Camargo, aseguró que “hoy en día vemos una luz al final de camino y es que en estos momentos, el proyecto de solución para la inundación que se presenta en esta zona, ya está prácticamente viabilizado; y es una vía canal que va a ser la recolectora de todo el caudal que se emite en el momento de caer las aguas lluvias”, dijo.

Quintero Camargo agregó que la presentación del proyecto la hizo la Gobernación de La Guajira ante el Ocad regional y la ejecución de la obra está programada para un período de seis meses. “Más tardar de diciembre a febrero del año 2018, ellos van a poder habitar su casa sin tener miedo o alguna prevención de que se va a inundar”, manifestó.

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