Desde hace algún tiempo, en muchos sectores de La Guajira, se ha comenzado a escuchar el malestar existente entre líderes comunales y políticos con respecto a la fuga de votos que ayudaron a elegir a senadores de otras regiones. Por lo cual, a la hora de aspirar un candidato guajiro, le es muy difícil alcanzar una curul.

Con la animadversión del senador Armando Benedetti de querer demandar al representante a la Cámara, Alfredo Deluque Zuleta, parece que ha aumentado esa decepción, de dichos líderes y políticos, hacía quiénes han conseguido sufragios en el Departamento y que coadyuvaron a obtener la credencial que ostentan para después, con la misma, atacar a La Guajira.

En las últimas elecciones al Congreso de la República fueron muchos los políticos vestidos de ovejas que llegaron a la fiesta de la ‘Vieja Mello’ y se llevaron más de 125.000 votos.

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Hoy esos aspirantes se convirtieron senadores, ellos son: Bernardo Elías, José Alfredo Gnecco, Antonio Guerra de la Espriella, Álvaro Uribe Vélez, Armando Benedetti, Roberto Gerlein, Horacio Serpa, Arturo Char, Efraín Cepeda, Musa Besaile, Jorge Gechen, Daira Galvis, José Name, William Chamorro, Hernán Andrade, Bernabé Celis, Eduardo Pulgarin y Lidio García Turbay, entre otros.

Estos dirigentes políticos llegaron a La Guajira. De la mano de los baquianos, que recorrieron la península, convencieron a sus coterráneos de la necesidad de apoyarlos prometiendo que ellos serían los representantes del Departamento en el Congreso de la República.

Los guajiros que apoyaron con su trabajo a los que alcanzaron el escaño, fueron casi todos los dirigentes políticos que no veían más allá de sus narices y de sus intereses particulares para satisfacer sus apetitos económicos y burocráticos.

Con pequeñas excepciones, como las familias que apoyaron al abogado Wilder Navarro Quintero, oriundo del villorrio de Cerro Peralta, zona rural de Cerrillo, corregimiento de Riohacha, quien en representación del Partido Alianza Verde obtuvo en La Guajira cerca de 5000 votos pero estos no le alcanzaron y sucumbió en el intento.

Hoy, son muchos los novatos que ven fácil la posibilidad de cambiar todo el andamiaje político, echando todo por la borda y reagrupándose con la idea de sacar uno o dos candidatos guajiros que defiendan las banderas de la unidad en la península, situación que es casi imposible.

La pregunta que se hacen muchos es, ¿será qué los baquianos van a dejar los compromisos a un lado para apoyar a un guajiro solo porque es paisano?, ¿los senadores que fueron electos con votos del Departamento, cumplirán aun teniendo en cuenta que los dejarán solos en la próxima contienda electoral?

Por ahora se observa que solo son destellos de algunos dirigentes con poca incidencia política en el departamento, el próximo 2 de febrero seguirán viniendo más aspirantes al Congreso de la República y serán otros baquianos los que llevarán la vocería en busca de votos y La Guajira continuará en el abandono y con las mismas necesidades que ha tenido toda la vida.

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