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La falta de atención especializada y la ausencia de los tratamientos médicos tienen la vida de cientos de docentes del Departamento en vilo. No existen clínicas que ofrezcan atención de tercer nivel y el incumplimiento en el pago a la entidad prestadora de Salud, complejizan la situación.

Enfermedades cardiológicas, pulmonares, estrés, demencia y hasta el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), son los padecimientos dificultosos que actualmente presentan los docentes del Magisterio, cuya salud se ha agravado por falta de una atención oportuna.

Fabio Herrera Martínez

La crisis se ha vuelto más delicada, si se tiene en cuenta que la salud en La Guajira es extremadamente compleja, porque existe una insuficiencia en la red hospitalaria que no ayuda a que los contratistas y operadores puedan garantizar los servicios básicos asistenciales en el Departamento.

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“Tenemos casos de maestros con VIH, es una población bastante importante, pero tienen tratamiento permanente; entre ellos hay unos pasivos y otros activos”, indicó Fabio Herrera Martínez, secretario de Asuntos Ejecutivos, Pedagógicos y Científicos de Fecode.

José Liñán Murgas

“Es preocupante esta situación, puesto que es la vida la que está en juego. Desde la Federación continuaremos con las acciones hasta encontrar una solución concreta” sentenció, Herrera Martínez.

Por su parte, el secretario de Salud Departamental José Octaviano Liñán Murgas, manifestó que el tema del VIH Sida, es una situación de salud pública compleja que se ha descuidado en el país y que ha avanzado de una manera exponencial sobre todo aquí en La Guajira.

Liñán Murgas, se alarma que esta enfermedad este golpeando a los educadores ya que son ellos quienes ayudan en la orientación y educación sobre las enfermedades de trasmisión sexual, “ahora si estos se convierte en un espacio de propagación, es bastante preocupante”.

Luis Guerra.

Finalmente, el presidente de Asodegua Luis Guerra, afirmó que si existen casos de docentes con VIH, pero que desconoce la cifra, ya que esa es información reservada por parte del operador de salud.

“Consideramos que si no se toman las medidas el número puede ir aumentando”, explicó Guerra, este tipo de situaciones atentan contra la estabilidad emocional de los docentes, ya que no gozan de un sistema de salud óptimo, pero tampoco cuenta con los tratamientos y las atenciones en los tiempos requeridos.

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