La planta de tratamiento del corregimiento de Matitas

Al llegar al corregimiento de Matitas, se puede ver en las casas como las personas utilizan turbinas para abastecer sus albercas de agua. Para consumir el líquido deben hervir cada litro. Lo que muchos desconocen es que existe una planta de tratamiento y distribución de agua para evitar cada uno de los esfuerzos mencionados.

La planta de tratamiento tiene capacidad para tratar de 10 a 20 litros de agua por segundo, cuenta con un tanque elevado, turbinas, una tubería que transporta el agua hacia una combinación de varios módulos donde se llevan a cabo las diferentes etapas del proceso de potabilización como desalinización, cloración y desinfección.

No obstante, a la estructura le hace falta los componentes necesarios para lograr estas etapas, ocasionando que el agua llegue a los hogares, tal cual como es transportada desde el río, luego de ser almacenada en el tanque elevado.

Héctor Bravo
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Héctor Bravo, habitante de Matitas, a sus 61 años asegura que la planta de tratamiento no quedó bien construida y recuerda como en épocas anteriores el suministro de agua era más eficiente. “Antes todo mundo se bañaba en las plumas de sus casas, nada más era abrir y el agua salía continuamente. Hoy en día, que vemos un mejor tanque elevado, una mejor estructura, no funciona nada”, afirmó.

En la planta de tratamiento, no hay un funcionario especializado que se encargue del suministro de agua. Con la corta capacitación que recibió, Franci Ojeda, presidente de la Junta de Acción Comunal, debe activar el sistema de turbinas, adquirido con la ayuda de una empresa privada, un día a la semana para transportar el agua no tratada al tanque elevado y de allí es dirigida hacia la población con dificultad.

Franci Ojeda

“El agua no llega a todas las casas, la mayoría de personas ha tenido que comprar turbinas porque no hay presión. Nosotros tuvimos que gestionar el sistema de bombeo con una empresa privada porque la que dejó el municipio se dañó al poco tiempo, cuando quisimos tocar las puertas en la administración, nos dijeron que no habían recursos”, afirmó Franci Ojeda.

La planta se construyó a través del Convenio Interadministrativo No. 035 del 2012, firmado por la Alcaldía de Riohacha y Corpoguajira. Al año siguiente, la unión temporal Pik’U.T empezó a ejecutar por medio del contrato de obra pública No. 051 de 2013.

Miguel Pitre Ruiz, secretario de Obras Públicas e Infraestructura de Riohacha, asegura que en el pasado no se logró la operación óptima de esta planta y que la administración actual busca como rescatarla. “Primero se debe hacer una adición presupuestal para optimizar el sistema de tratamiento, luego vamos a contratar una operación interina que permita operar el sistema hasta el próximo año, con la finalidad de capacitar en gran medida a la población para que se constituyan en operadores comunitarios”, señaló.

Los líderes comunales de Matitas aseguran que se invirtieron 2000 millones de pesos, mientras que Miguel Pitre, desmiente esta versión, señalando que solo fueron 900 millones de pesos como estaba contemplado en el contrato.

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