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Por: Eliana Mejía

Por las imaginarias y polvorientas trochas de la Alta Guajira, los indígenas wayuu viajan en ‘Chivas’ con placas de origen venezolano, sin ningún tipo de seguridad, ni control, entre Colombia y Venezuela, en un territorio donde no existe frontera y denominan ‘La Gran Nación Wayuu’.  Para ellos lo más importante es llegar, sin importar las condiciones del viaje y el riesgo que corren sus vidas.

No son venezolanos, ni retornados, son wayuu, quienes son los únicos en este país, que tienen doble nacionalidad y circulan de un lado a otro entre La Guajira, (Colombia) y el Estado Zulia, (Venezuela), buscando el intercambio comercial, trabajo, alimentos, medicina o visitar cualquier familiar. Son libres para ir y venir, sin tener que preocuparse por la línea imaginaria que llaman frontera. A pesar de la crisis por la que atraviesa el vecino país, la moneda que se mueve en la zona es el Bolívar.

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Día por medio, a las tres de la madrugada, sale de Shiapana este automotor con destino a Los Filúos, al norte del Estado Zulia y de gran intercambio comercial, para luego llegar a Maracaibo. Cerca de 12 horas demora todo el trayecto, en el que el conductor va parando para recoger y dejar pasajeros en la vía, cargar mercancía o revisar cualquier falla eléctrica o pinchada. Cualquier momento es utilizado para estirarse un poco.

Los ancianos, como lo muestra la fotografía, durante la parada realizada en la población de La Flor de La Guajira, tienen gran habilidad para subir estos vehículos, con techo y sin ventanas, fabricados artesanalmente.

Esta especie de ‘Chivas’ también cuenta con un espacio para llevar carga, que sirve de cojineria. Cualquier espacio es ideal para colgar sus pertenencias, como cilindros de gas y pimpinas.

Los hombres, en especial los jóvenes acostumbran a viajar en la cubierta, desafiando la muerte. Todo debido a la ausencia del Estado, la falta de oportunidades, transporte rural y vías de acceso.

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