Todos los años, domingo de carnaval, son muchos los riohacheros que desean embarrarse.

Los Embarradores de Riohacha es una de las tradiciones que sigue siendo parte de las fiestas carnestolendas de este territorio, pero ¿Quiénes son las personas detrás de esas capuchas? ¿Por qué son embarradores? Desde la redacción de este medio de comunicación, queremos compartirles la historia de dos  personajes que siempre esperan el tradicional día para llenarse de barro.

Madeleine de Gómez.

Madeleine de Gómez, vive en el barrio Nuestra Señora de los Remedios y lleva 10 años siendo parte de esta organización, entró gracias a la invitación de unos amigos, desde entonces todos los años alista su chaleco y capucha para esperar el momento de entrar en el lodo para embarrarse.

Este embarradora explicó que de su familia ella es la única que participa de esta popular comparsa y aunque sus familiares no participan de esto, ellos  la respetan, “soy parte de los embarradores porque me gusta, es bonito, es una tradición”.

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Igualmente, Hernando Magdaniel quien lleva 38 años como embarrador, forma parte esta tradición porque desde niño veía como sus padres participaban de esto y lo disfrutaban mucho. Es ingeniero ambiental de profesión y tiene 16 hijos, nueve de ellos lo acompañan y también forman parte del grupo de embarradores.

Hernando Magdaniel.

Hernando Magdaniel, cuenta que está tan enamorado de la tradición embarradora, que en una ocasión estaba en Guatemala y se vino a Riohacha exclusivamente para poder embarrarse y no perderse de la tradición familiar.

“Embarrarse es algo especial, es una emoción grande, es difícil explicar lo que se siente cuando el barro recorre tu cuerpo” expresó Hernando.

Estos dos embarradores coincidieron en que cualquiera puede ser embarrador, sin embargo, es importante respetar y no embarrar a cualquiera porque el sentido de esta tradición es que la gente se deje abrazar o pida el abrazo del Embarrador.

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