“La Parroquia del Carmen es mi parroquia donde yo nací”: sacerdote Jefferson

Por Alcides Alfaro Guerra.

Desde su llegada a Maicao el pasado sábado, cuando fue enviado a la iglesia del Carmen luego de permanecer durante siete años en Riohacha, en la catedral Nuestra Señora de los Remedios, el sacerdote Jefferson Ariza Ojeda, no han parado las palabras de complacencia.

Al Padre le realizaron varias reuniones de bienvenida y diversas manifestaciones de cariño para recibirlo con el afecto que siempre le han profesado sus amigos, familiares y seguidores de siempre en esta ciudad.

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El sacerdote dijo haber realizado un trabajo significativo en la capital seccional, donde también encontró el respaldo, el cariño el apoyo y la afectividad de toda la comunidad cristiana, lo que le permitió afianzar el trabajo espiritual y pastoral  que los demás sacerdotes habían iniciado.

“Riohacha se vino conmigo, con los mejores recuerdos, los mejores  sentimientos, los mayores afectos y sobre todo, con la gran gratitud que puedo tener de toda esa gente, de esa comunidad que me acogió con cariño, gran sentimiento de espíritu colaborador y sobre todo muchos afectos” expresó el sacerdote.

Desde el mismo momento de su llegada a Maicao, el sábado 10 de marzo no había desempacado bien sus maletas cargadas de los recuerdos capitalinos, cuando debió asumir la misión pastoral, ya que el púlpito de su querida iglesia del Carmen lo esperaba en la misa dominical así como sus viejos amigos y seguidores incondicionales.

Aquí el padre Jefferson Ariza Ojeda, con Rafaela Fajardo, una de las más nostálgicas por su partida de Riohacha.

“La parroquia del barrio del Carmen de Maicao, es mi parroquia nativa, la parroquia donde yo nací, donde crecí, donde me formé en la fe. Donde el Señor me llamó a la vida sacerdotal”, dijo con sentimiento y afecto de cariño Ariza.

El reconocido Sacerdote no oculta que llegó con cierto temor y miedo, recordando que la palabra dice que nadie es profeta en su tierra, ya que en su criterio, una cosa es pastorear fuera  de la casa  y otra cosa es estar dentro de ella y así se lo manifestó a la comunidad católica en su homilía del domingo.

“Pero vengo con el mayor deseo y el mayor  gusto de trabajar por el bien de esta parroquia y como vicario general de la Diócesis dispuesto a respaldar todo lo que beneficie a la comunidad de Maicao, porque ese es mi mayor propósito y anhelo aportarle a la ciudad aquello que de Dios he recibido y que como hijo nativo de este pueblo vengo a dar lo mejor de mí como en otro tiempo pude hacerlo” aseveró el prelado.

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