Por Astrid Castillo.

Luego de 7 años y tres meses asumiendo la responsabilidad como párroco del principal templo católico en tierras guajiras, la catedral Nuestra Señora de los Remedios, el padre Jefferson de Jesús Ariza Ojeda se despide de Riohacha.

El Obispo de la Diócesis de Riohacha, Héctor Salaj Zuleta, le ha encomendado orientar a la feligresía que se reúne en la parroquia Nuestra Señora del Carmen en Maicao, comunidad ésta que lo vio nacer y formarse como cristiano católico.

-Publicidad-
-Publicidad-
-Publicidad-

El presbítero recuerda que comenzó el trabajo pastoral en esta ciudad, el 15 de enero de 2011. Hoy lo describe como una labor significativa, elocuente para su vida sacerdotal y para las comunidades que Dios le confió.

El padre Jefferson  señaló “al principio fue un trabajo duro, difícil, porque llegamos a la catedral con la esperanza y el deseo de realizar un trabajo evangelizador, una pastoral de conversión cumpliendo el llamado de la iglesia de pasar a una pastoral de evangelización”.

“Aunque fue difícil las respuestas se fueron dando de manera significativa, admirable y nos encontramos que la gente se involucró en el proceso evangelizador”.

Ariza Ojeda señala que como sacerdote guajiro quiso imprimirle el celo pastoral, esmerándose para brindarles a los laicos católicos los espacios propicios para una formación acertada de tal forma que no solo pudieran contentarse por participar de una comunidad si no que también respondiera a los retos que pone la iglesia en la tarea evangelizadora.

Este sacerdote subrayó “me voy de Riohacha con la mayor satisfacción de haber realizado el trabajo que Dios quiso, porque ciertamente el trabajo y la obra son del señor, solamente fui un instrumento durante estos siete años y tres meses que estuve”.

“Bendigo, alabo, glorifico a Dios y doy gracias porque la mayor riqueza que pude encontrar fue el crecimiento espiritual de la vida sacerdotal y el crecimiento espiritual de la vida de la comunidad que atendió y escuchó el llamado en todo aquello que nos pide la iglesia”.

Dentro de los frutos de su trabajo pastoral en la Catedral destaca que quedaron consolidadas diecinueve comunidades entregadas a la parroquia, valoradas y comprometidas cada una en su espiritualidad.

De igual modo, subraya que una de las experiencias más significativas que promueve la Catedral es el retiro Emaús, donde hombres y mujeres luego de participar de este encuentro  continúan en un proceso de conversión para su vida. Actualmente son 150 hermanos que siguen caminando en esta experiencia de Dios.

También señala como uno de los logros la proyección de la catedral como iglesia madre, el hecho de que los feligreses de otras parroquias y las instituciones reconozcan hoy en día a la Catedral, como la iglesia madre de la diócesis de Riohacha es gracias a la convocatoria, el llamado que se realizó y el trabajo pastoral de vincular a todas estas personas y entidades.

Asimismo, detalla que durante estos años se trabajó también para por mejorar y organizar la Catedral en el ámbito material, logrando colocar bancas nuevas, vitrales nuevos, sacristía digna de una catedral, oficinas dignas, casa Cural organizada.

Finalmente, el padre Jefferson destacó que existen sentimientos encontrados en este momento por un lado la satisfacción del trabajo realizado y por otro la tristeza porque dentro de su trabajo en la Catedral aún siguen proyectos inconclusos.

“Sé que quedan algunas personas tristes pero también es importante recordarles a los feligreses que no seguimos al sacerdote, seguimos a Cristo, el padre Jefferson solo fue un instrumento para que la gente se acercara a Dios y este acercamiento debe perpetuarse porque Dios sigue presente y latente en la comunidad” puntualizó este sacerdote.

Ariza Ojeda invitó a continuar participando de la hora santa que se realizan los jueves donde se logró reunir a un aproximado de 900 personas en torno a la oración, adoración  y recibimiento  del mensaje de la palabra de Dios.

-Publicidad-
Cargando...

1 COMENTARIO

  1. El buen hijo regresa a casa, al seno de sus raíces. Ya cumpliste tu dificil tarea encomendada en Riohacha, donde irradiaste tu luz para iluminar el camino de muchas personas que permanecían y caminaban en la oscuridad. Ahora Maicao requiere nuevamente de esa bendición para formar y fortalecer la fe que tu en años anteriores edificaste. Feliz porque gracias a dios regresa mi guía espiritual de cabecera. Dios te bendiga y bienvenido a tu morada.

Comments are closed.