El lugar tiene aproximadamente 100 años de estar habitado y en la actualidad cuenta 120 familias, que no cuentan con las condiciones básicas para vivir.

Por Evelin Barrios Flórez

La comunidad Apunimana, en la zona rural del Distrito de Riohacha, es una de las tantas que ha surgido de la invasión realizada por personas que al no contar con un lugar propio donde vivir, deciden ubicarse en estos sectores.

El lugar, ya tiene aproximadamente 100 años de estar habitado y en la actualidad cuenta 120 familias que se distribuyen alrededor de las 23 casas que hay construidas y que en su mayoría pertenecen a la etnia Wayúu, careciendo de los servicios básicos con que debería contar cada hogar como son: energía, gas, agua y alcantarillado, estos dos últimos, dicen ellos, ser los más anhelados por la comunidad.

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Gustavo Antonio Pushaina, autoridad tradicional de Apunimana, comenta que desde que habitan en dicho sector, nunca han contado con estos servicios, a pesar de lo cerca que están del centro de la ciudad, el agua y el alcantarillado es lo que más anhelan y necesitan en especial los adultos mayores como él y los niños que hacen parte de este lugar.

Dice que, aunque algunos entes encargados los han visitado y hasta candidatos en vísperas de elecciones han llegado a mirar las condiciones de vida en que se encuentran, todo ha quedado en promesas, porque hasta ahora no han recibido nada.

La carencia de estos servicios primordiales, dificulta la subsistencia de las familias, pues, señalan que, al no contar con alcantarillado, sus necesidades deben hacerlas en el monte que tienen a su alrededor, ya que, los pocos baños que han construido de forma artesanal, al no tener agua, significa no tener nada.

A esto también le suman que, en cada una de estas familias, se encuentran como mínimo tres menores de edad que requieren del consumo diario y constante de agua potable, líquido que deben comprar frecuentemente para bañarse el día que se puede, para el consumo constante que este requiere y para preparar sus alimentos en los improvisados fogones de lecha que les toca usar por no contar tampoco con el servicio de gas.

Yoanis Peluffo, docente de la escuela de la comunidad, informó que los niños son los más afectados con el carecimiento de estos servicios, teniendo en cuenta que las familias que habitan estos sectores son de estratos muy bajos y a duras penas a veces les alcanza para comer.

“Hay días que no tienen los recursos para comprar el agua que deben consumir y la única alberca con que cuenta la comunidad para el almacenamiento del agua, no está acondicionada de la forma que debería y tampoco tiene la suficiente capacidad para suplir al número de familias que habitan en el sector”, señaló.

Por esta razón, los pobladores de Apunimana, aprovechando que hace pocos días se celebró el día internacional del agua, insisten en que sería productivo que los entes a cargo visitaran estos lugares y ayudaran a buscar soluciones prontas que favorezcan estas familias.

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