Le propinó bofetada a joven Wayúu y ahora pagará un millón de pesos

Por Evelin Barrios Florez.

Un intercambio de palabras que inició en modo de juego, terminó en un altercado lleno de ofensas y bofetadas entre un joven de 17 años y su vecino Jesús David Ayala Fernández de 13, nacido en Venezuela pero de padres colombianos, quienes ante la crisis decidieron volver a Colombia.

El menor agredido cuenta que este joven lo ofendió en repetidas ocasiones por el hecho de proceder de Venezuela, gritándole que era un ‘muerto de hambre’ y un ‘pobre veneco’.

-Publicidad-

Jesús David relató que le preguntó a su vecino si se encontraba drogado, le advirtió que no se atreviera a agredirlo porque después le tocaba pagar la falta, sus palabras le causaron burla a su oponente quien señaló “ni que fueses indio para yo pagarte” y fue en ese momento cuando le lanzó la bofetada.

El menor asegura que intentó defenderse lanzándole una almendra a su agresor, pero la diferencia de edad y la contextura robusta le tomó ventaja y lo volvió agredir lanzándole una piedra que le ocasionó una herida en su tobillo lográndole sacar sangre.

Esta situación desató la furia de los padres y tíos del menor quienes de inmediato procedieron a reclamar la falta que se había cometido, en compañía de un palabrero se dirigieron a la casa de los padres del agresor.

Rosa María Epinayú, tía del agredido, aseguró que este tipo de ofensas no pueden dejarse pasar por alto y según la ley Wayúu, en este caso la falta se dio al violentar el rostro e insultar con palabras discriminatorias a su familiar.

También explicó que en la costumbre Wayúu cuando un Arijuna saca sangre, insulta o golpea a uno de su etnia debe reconocer la falta, razón por la cual se fija un valor de acuerdo a la gravedad de la ofensa que debe ser pagado para evitar represalias vengativas por parte de los miembros de la familia.

Epinayú señaló que en este caso se habían estimado cinco millones de pesos pero por la buena actitud de los padres del agresor, quienes se disculparon y reconocieron el irrespeto de su hijo hacia  uno de los miembros de su familia, decidieron bajar la cantidad a un millón.

De igual modo, destacó que este dinero deberán cancelarlo en el transcurso de una semana a más tardar asegurando que si este pacto no se cumple, las consecuencias pueden ser peores y les tocaría recurrir a actos vengativos de mayor índole.

Rosa María enfatizó que la finalidad de todo esto es hacer respetar el honor de su sangre y que esta reparación le sirva de escarmiento al joven agresor, aprendiendo a no ofender ni discriminar a otros por su raza o país de procedencia.

-Publicidad-