En sus tiempos, la señora Chancho, dueña de los carnavales que se realizan en la calle Ancha entre carreras 8 y 9 de Riohacha.

Por Jefry Machado González

María del Tránsito Torres de Armas recuerda su juventud e inmediatamente una suave sonrisa se pinta en su rostro. Su piel ya tiene arrugas, líneas de expresión llenas de anécdotas, de vivir momentos inolvidables.

“Volver a mi pasado es como ver una película clásica”, expresó María del Tránsito, quien a sus 96 años de edad, se encuentra atenta a sus cinco sentidos y con ganas de seguir regalando amor a sus hijos, nietos y bisnietos.

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Torres de Armas es natural del Distrito, hija de riohacheros, los primeros en vivir en la popular Calle Ancha de la ciudad, donde vivió su infancia junto a sus nueve hermanos.

“Nací el 6 de junio del 1921, así que muy pronto soplaré mi velita número 97 y creo que aún me falta mucho por vivir. Rumbo al siglo”, resaltó.

Su juventud estuvo llena de momentos sabrosos al lado de las personas que siempre la quisieron. “En esos tiempos bailé hasta más no poder, me encantaban las pistas de baile y disfrutaba de todo tipo de ritmos musicales, ni los vals me los perdía”, cuenta entre risas.

Durante la entrevista con el equipo de La Guajira Hoy, una sus nietas dijo que su abuela fue Reina de Los Embarradores en uno de los Carnavales, hizo su trabajo como imagen en las comparsas y tiempo después era ella la que organizaba los fiestas carnavaleras de la Calle Ancha.

Uno de sus vecinos, testificó, “esas fiestas eran las mejores de toda Riohacha. La planificación era perfecta y nunca se presentaron problemas entre los asistentes”.

María del Tránsito Torres de Armas.

María del Tránsito mantuvo su hogar con un mini restaurante en su casa, lugar donde elaboraba arepas, pan, chorizos, pasteles tradicionales, copas: “a la gente le gustaban mis platos. Despertaba todas las mañanas a las 3:00 de la madrugada para hacer mis piezas y venderlas como pan caliente en las primeras horas del día”.

“El amor entra por la cocina”, reza un popular dicho y parece ser que esta fue la razón para que Joaquín Torres pasara de ser un cliente a ser un enamorado de ‘Chancho’ como cariñosamente era apodada por sus vecinos. “Sí, me enamoré de ese hombre, tenía todas las cualidades que yo buscaba en un persona. Era muy detallista y entre regalos y regalos, le dije que sí y nos casamos”.

Hoy en día convive con una de sus hijas mayores, su casa es el patrimonio heredado por su papá. Sus hijos: José Vicente (65), Dortis Vicenta (62), Tránsito Laudí (57) y Silvestre (55), todos con el apellido de Torres de Armas, viven Riohacha y siempre están pendiente de su estabilidad, ya que por la vejez no puede desplazarse sola y requiere de ciertos cuidados.

En la actualidad posee 14 nietos y 14 bisnietos, quienes la acompañaron en el Día de la madre en un rico almuerzo, paseos por la ciudad y recibió sus respectivos regalos.

Finalmente, Torres de Armas gradeció a toda su familia por cuidarla bien y por medio de esta entrevista envió sus sinceras felicitaciones a todas las madres lectoras de este portal web del Departamento.

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