Invadiendo las calles y carreras de Uribia, están los venezolanos, expendiendo sus productos.

Por Jefry Machado González.

Ciertamente la crisis venezolana ha afectado a muchos de sus habitantes, sin embargo esto ha incidido de forma negativa en el tránsito común de los espacios públicos de los pobladores del municipio de Uribia, por lo que sus transeúntes han manifestado sus incomodidades ante esta problemática y le piden a las autoridades resolver esta situación.

En las aceras, plazas y el mercado de Las Pulgas se visualizan a los vendedores ofreciendo sus productos o servicios. Arroz, azúcar, harina, ropa usada, verduras, tinto y objetos de decoración, son solo algunos de los rubros que mayormente ofrecen a los uribieros.

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María González dijo que a diario llegan más venezolanos a esta región fronteriza del país y expresó: “por la tarde suelo ir a la plaza principal de Uribia en compañía de mis nietos, pero es incómodo para mí tener que ir aguantarme a tantos vendedores en el paso y ofreciéndome cualquier cantidad de artículos, entonces como no voy a comprar, me irrita esa situación”.

Otro de ciudadanos, quien no quiso identificarse puntualizó que los venezolanos llegan al municipio los días lunes y jueves, ya que son los días fijados por las chivas para que viajen desde Maracaibo hasta Uribia. “Son esos los días en los que se ven más vendedores”, dijo.

Pero parece ser que el caos para los guajiros de ese municipio no acaba allí, ya que también algunos comerciantes de los establecimientos del centro y mercado de Uribia han manifestado sus molestias ante la competencia que les toca cuando los zulianos llegan.

“Parece mentira, pero ellos traen de todo un poco a Uribia. Si Venezuela está en crisis, no entiendo cómo hacen ellos para traer sus productos hasta acá, venderlos más económicos y por ende mayor clientela para ellos, menos para mi negocio”, exclamó José Domingo, quien posee una tienda en la zona central.

Otra uribiera denunció que la mayoría de los productos de higiene personal que venden los ‘maracuchos’ llegan manipulados o diluidos para mayor rentabilidad para ellos, ya que “yo he comprado por ejemplo talco y resulta que es harina de trigo mezclado con talco”, precisó la fuente.

Si bien es cierto que la crisis del hermano país ha afectado a sus habitantes, pero también ha llenado de incomodidades a los colombianos, en su mayoría de la zonas fronterizas como el departamento de La Guajira.

También es preciso resaltar que este tipo de trabajos se realizan por la misma necesidad. Luis Montiel, oriundo de La Concepción (Zulia) explicó que vender pasteles es su medio para subsistir: “Llego al mercado a vender mis fritos a las 6:00 de mañana y ya a las 11, estoy de regreso a la habitación donde me arriendan. En las noches hago otro turno”.

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