Con actividades deportivas, los habitantes del barrio Villa del Sur, celebraron su primer año de fundado.
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Hace un año un grupo de personas, sin hogares propios, decidieron tomar posesión de uno de los espacios que el Distrito planificó ocupar como una Villa Olímpica, donde solo se construyó una improvisada pista de patinaje hace años atrás, sin embargo la construcción no surgió y es un “elefante blanco más de la administración pública de Riohacha”, según manifestaron los habitantes del barrio de Villa del Sur.

“No teníamos casa propia y con mi trabajo informal no me alcanzaba los ingresos para pagar por un lote y luego construir, por lo que cuando supe que aquí iban a invadir, de inmediato me apersoné y me integré al numeroso grupo que exactamente el Día del Padre del 2017, decidimos entrar a este espacio abandonado por la gobernación y  que se prestaba en muchas ocasiones para el robo de miembros de la comunidades vecinas”, testificó Kely Atencio, habitante de la comunidad desde su inauguración.

Pedro Manuel Villalba Pacheco.

Ante este hecho, habitantes de la comunidad organizaron una concentración en el espacio abierto de la pista para festejar con un torneo deportivo entre los jóvenes del sector, divididos entre chicas y chicos, además realizaron actividades recreativas y un club de lectura infantil por parte de la Fundación Pezcarte, actividad que fue dirigida por la poeta y psicóloga Lindantonella Solano Mendoza.

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Solano Mendoza expresó que se lograron los objetivos, pese a los fuertes vientos que se presentaron en el lugar ese día. “Me llena de satisfacción poder transmitir un mensaje positivo para los niños de ese sector a través de la lectura animada, el canto de villancicos y la donación de ropa usada pero en buen estado. Ver esa sonrisa de alegría en sus rostros, me dice que se lograron los objetivos”, puntualizó.

Los habitantes se entretuvieron en el día de la celebración.

Pedro Manuel Villalba Pacheco, riohachero y líder de la comunidad Villa del Sur, precisó: “Hace un año el Distrito presentaba un gran número de venezolanos en las calles principales de la ciudad y su permanencia nocturna en los espacios públicos, por lo que en el mes donde se conmemora el Día de los Refugiados, decidimos adentrarnos en este terreno gigante para gestionar la posesión de un lote tanto para venezolanos desplazados y colombianos retornados”.

“A las 4:00 de la mañana nos metimos a invadir este espacio. Hasta los momentos los procesos legales de tierras no se han hecho, ya que la alcaldía no nos ha prestado la atención debida y más de 800 familias estamos a la expectativa de cualquier intento de desalojo, porque queremos soluciones ante esta sobrepoblación que hay en el Distrito entre indígenas Wayúu, venezolanos, colombo-venezolanos, afrocolombianos y personas oriundas del sur del Departamento”.

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