Víctor Deluque Pinedo, al lado de su esposa Judith Guerra.

Por Evelin Barrios Flórez.

Este defensor incansable de la ley y la justicia como buen abogado que es, siendo muy joven contrajo matrimonio con Judith Guerra, una cordobesa que conoció en su época universitaria y quien con hermosura y elegancia lo conquistó desde el primer día.

Actualmente llevan más de 65 años de unión y como producto de esta sólida relación nacieron sus hijos Melva Guadalupe y Víctor Miguel Pinedo, un ingeniero y una psicóloga quienes le han entregado el mejor regalo, tres nietos y cinco bisnietos.

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En su época llegó a ser magistrado del Tribunal Superior de Bogotá y asimismo logró impulsar a la creación del departamento de la Guajira, cargos que no niega le dieron estima y reconocimientos en su momento, pero lo más importante, le bridaron los recursos para sacar a su familia adelante una responsabilidad que asumió muy joven como  padre y esposo ejemplar que ha sido.

Asegura que como buen administrador de leyes, a sus hijos desde muy pequeños los educó bajo un legado de rectitud y equidad que considera fueron lo más importante para hacer de ellos alguien de bien y aunque dice estar orgulloso de que sean todos unos profesionales, reitera que le enorgullece más los valores que les inculcó “en cualquier profesión se requiere rectitud para tener éxito, porque de lo contrario la misma sociedad te rechazará” señaló Pinedo Zúñiga.

Asimismo define a su familia como la mayor recompensa que ha recibido porque gracias a ellos hoy a sus 92 años donde ya esas etapas de arduo trabajo pasaron, puede disfrutar tranquilamente de la compañía de sus nietos con los que se divierte coloreando mándalas y viendo programas infantiles.

A su edad disfruta sentarse en las plazas de su amada Riohacha a saludar a los pocos amigos que quedan de su época y a brindar orientación a colegas de la nueva generación que con gran respeto solicitan de sus conocimientos.

Afirma gozar de una vida tranquila y de una memoria prodigiosa que dice ser un don de Dios, un privilegio que le permite continuar recordándole a sus hijos esos valores que desde niños les inculcó y que hoy ya siendo adultos les continua recalcando para que sigan obrando bien.

Finalmente reitera que la tolerancia y el respeto han sido la clave para conservar su familia esa que espera seguir acompañando hasta el último día que se le permita estar en esta tierra “disfrutare hasta el último día, solo espero que cuando ya no esté mis hijos y allegados me recuerden por la igualdad y justicia con la que siempre actué”  indicó Víctor Pinedo.

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