Palomino, una playa que termina encantando al que las visita.

Ubicada el norte del país, con su singular geografía da la bienvenida a propios y extraños que llegan a ella a disfrutar de su tierra, de su gente, su cultura y sus leyendas, esta es La Guajira imponente de la cual hablan Los Betos, la engreída y altanera que quiere mostrar al mundo a la princesa que hay aquí.

La Guajira con sus encantos enamora a quien llega, pues de norte a sur cuenta con espacios naturales para disfrutar, con sus pisos geográficos variados, en la Península  hay lugar para todos.

Empezando en el centro con su capital que da la bienvenida a los que se disponen a recorrer la tierra del Almirante Padilla, Riohacha con sus colores en la Calle Primera es inevitable no enamorarse del arte Wayúu reflejado en cada mochila, chinchorros y manillas que te ofrecen las matronas y en las principales avenidas cada monumento cuenta una historia que nos traslada a la contada por Gabriel García Márquez en su mágico Macondo.

La Calle Primera y sus colores da la bienvenida a todo el que llega.
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Al llegar a ella varios son los destinos donde la encrucijada entre norte y sur ofrece varias opciones, entre desierto y vegetación, mar o río.

Río Ancho en Dibulla, al centro, en la troncal del Caribe, con sus aguas fías y cristalina amañan, robando la atención de sus visitantes, quienes llegan a disfrutar su gastronomía basada en la carne asada y a compartir con su gente. Y ni hablar del río Palomino en cuyas aguas se puede navegar relajadamente largos kilómetros hasta conectarte con el mar.

La playa de Mayapo, ha sido motivo de encantos.

Hacia el norte se encuentra el corregimiento de Mayapo con su imponente mar, arena blanca y atardeceres que llenan de colores el cielo. En esa misma dirección en el municipio de Manaure las montañas de sal asombran al que llega, al ver los kilómetros de salina que indican que es la mina de ‘oro blanco’ a cielo abierto más grande del país.

Más al norte, que inicia en la capital indígena de Colombia, Uribia, donde la tierra brilla por el imponente sol, la travesía se vuelve una experiencia única, sus caminos desérticos no permiten imaginar la belleza que hay al encostrarse con el mar Caribe y su color verde esmeralda, empezando en el Cabo de la Vela con su Faro y Pilón de Azúcar.

Cabo de la Vela, un lugar diferente.

Adentrándose más al norte extremo donde el desierto se vuelve mágico y sus suaves arenas te llevan a los lugares paradisiacos reflejado Punta Gallinas, Puerto Estrella, Nazareth y el parque natural nacional La Macuira, cada uno con sus playas únicas que al horizonte se une con el cielo, haciendo ver que el sol se esconde en el mar.

Antes de emprender otro viaje, se debe echar la pasadita por Maicao, puerta comercial de La Guajira en donde encontrarás un comercio variado con mercancías económicas y de las mejores marcas.

Pero todo cambia cuando el destino es hacia el sur, donde los municipios son ricos en minerales, con una variedad de ríos que hacen que la vegetación purifique el alma y la conecte con la naturaleza.

Río de Tomarrazón, afluente de aguas cristalinas

Hacia el sur la extensión es más amplia, con Albania, Hatonuevo y Barrancas con su complejo minero de Cerrejón, es una opción por conocer. Mientras que en Distracción, Fonseca, San Juan del Cesar, El Molino, Villanueva, Urumita y La Jagua del Pilar, siempre existe un río, que tiene un encanto que atrae al visitante, con su infraestructura colonial de las casa de bahareque, pareciera llevarte a un viaje en el tiempo, donde las terrazas se vuelven los lugares de encuentro con la historia de esta tierra.

En esos mismos lugares, nacieron los juglares, con sus mitos y leyendas. Aquí nació la música de acordeón de la mano de Francisco El Hombre, tiempo después siendo inmortalizada por Diomedes Díaz, Los Hermanos Zuleta, Los Betos, Jorge Celedón, Jean Carlos Centeno, Israel Romero y Silvestre Dangond, quienes junto a los juglares Rosendo Romero, ‘Tijito’ Carrillo, Silvio Brito y otros más han dado el título de tierra de compositores y cantores.

‘Juglares de La Guajira’

Esta es La Guajira turística y encantadora, pujante que tiene en su turismo una riqueza por descubrir, tal como lo dice un estribillo de su himno “que el turismo porvenir cercano, te abrirá un horizonte feliz”.

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