El presunto estafador quien se hizo llamar Sixto Alarcón o Cantillo, se llevó 180 hojas de vidas y más de 3 millones 200 mil pesos de Maicao.
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Por Alcides Alfaro Guerra.

Una persona que se hizo pasar como dueño de una empresa que instalaría muy pronto en Maicao, estafó a varias personas desempleadas a quienes les solicitó la hoja de vida y 18 mil pesos por cada aspirante para vincularlas a su negocio.

El habilidoso embaucador, quien se hizo llamar Sixto Alarcón o Cantillo, se llevó un total 3 millones 240 mil pesos, de solo tres sectores del municipio que visitó, de los barrios 7 de Agosto, San José, entre otros.

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Dijo inicialmente que venía de parte de Cerrejón y otra empresa y que necesitaba 135 hojas de vida, que en Maicao estaba apadrinado por un exaspirante al Concejo y un Veedor de la Salud a quienes mencionó con nombres propios, lo mismo que a una mujer, todos conocidos por las personas estafadas.

El mencionar esas personas, le permitió ganarse la confianza de sus víctimas, pues muchas de las cuales en las reuniones decían que efectivamente los conocían y que inclusive algunas eran familiares de estos.

El Hombre habló inclusive de unos subsidios que habrían llegado a Maicao, a través de una licitación que él había ganado a nivel nacional para entregar gratis alimentos, principalmente en los barrios periféricos donde habían más necesidades de alimentos, empleo, atención a los niños, por lo que necesitaba un personal profesional para atenderlos como enfermeras, nutricionistas, sicólogos y trabajadores sociales.

El vincular estas personas, según el Estafador era para que hicieran el seguimiento a esas entregas y miraran los casos de niños bajos de peso, violados, maltratados y desnutridos, para hacer un censo y llevarlo a Bogotá, según relató Yajaira Ramírez, una de las afectadas.

El hombre permaneció varios días en Maicao y la gente no dio para descubrirlo, pero luego se fue, cayeron en cuenta que los había estafado.

“La verdad es que yo caí, mis hermanos y muchos de mis familiares. No sé que me pasó, pero al igual pienso que estaba madura ese día” dijo molesta Ramírez.

El chantajista fue bien atendido por los aspirantes a los empleos, le proporcionaron suficiente liquido mientras reunía a la gente y hasta un buen almuerzo le prepararon, lo que degustó con cierto aire de satisfacción.

Las personas que cayeron en manos de este farsante, dijeron sentirse muy agobiadas y solicitaron a la ciudadanía estar más alerta ante estas situaciones, que además, del desempleo que están soportando les deja una sensación de estafa, traición y engaño.

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