La tienda está localizada en el medio del Restaurante, ahí llegan los turistas a comprar sus artesanías y las pagan a muy buen precio. Ahora los niños dejaron la mendicidad y se han vuelto pequeños empresarios y sus ganancias las llevan a su casa.

Falta de oportunidades llevaban a niños Wayúu a mendigar en playas de Camarones.

El departamento de La Guajira por su excelente ubicación geográfica, paisajes exóticos y gente muy cálida y amable, se ha vuelto con el tiempo uno de los destinos preferidos por visitar. Con la llegada de ‘foráneos’ se activa la economía de este territorio, sin embargo, las oportunidades para las comunidades son escasas.

Los niños que son vecinos del restaurante Remanso ubicado en la boca de Camarones, se sienten agradecidos por todo lo que han hecho con ellos.

Este panorama es muy diferente para los nativos a quienes se les dificulta conseguir el alimento para su familia, resultando la niñez la más perjudicada, puesto que son víctimas en algunos casos de explotación laboral y en otras, atacados por el hambre salen de sus rancherías a pedir un poquito de comida.

-Publicidad-

Debido a la escases laboral que tienen los padres, se les hace difícil alimentarlos bien por lo que estarían sus hijos propensos a la desnutrición como también, con pocas oportunidades de estudiar.

Pero desde hace tres años las cosas en la Boca de Camarones comenzaron a cambiar, con la llegada de una mujer de la capital de la república, que observaba con mucha preocupación la situación que estaban viviendo los vecinos, las comunidades indígenas de la etnia y que al final terminaban afectando el proyecto que estaba forjando a nivel turístico.

Esta es la tienda artesanal, Mi Guajira de Colores, lugar donde los niños wayúu expenden sus artesanías y ellos son los dueños de su propia empresa.

“Cuando llegué, detecté problemas internos y a nivel familiar. Por esa problemática decidí acercarme a los pobladores para hablar con ellos y pensar en un programa que erradicara la mendicidad y que los niños pudieran volver a clases pero no partiendo de la base de la coacción” expresó, Pilar Quiroga, socia del Restaurante.

En la Fundación aprendieron a hacer las manillas personalizadas y adquieren a bajos precios las mochilas y sombreros Wayúu y las venden a muy bien precio.

Los menores se agolpaban en los diferentes kioscos, llamaban la atención con su mirada y mientras esperan que los turistas se levanten, algunos se toman fotos con ellos, otros vendían sus manillas y un grupo minoritario corría a las mesas para ver que podían comer antes de que llegara el mesero.

“Decidimos meterle el diente al problema y empezamos a trabajar. Lo primero fue que los niños se volvieran amigos, comenzamos a interesarnos por sus vidas, por lo que hacían, al igual a qué se dedicaban sus padres, ya los niños venían todos los días y comenzamos a dibujar”, indicó Pilar Quiroga.

Comenta que con el paso de los días se vio en la necesidad de crear una fundación que se llama Renuevos y el programa se llama Mi Guajira de Colores, porque todo comenzó por medio de dibujos en donde se detectaban la problemática que tenían a nivel familiar.

“La finalidad es que ellos entiendan el valor de su etnia, de su identidad, lo importante que son ellos dentro de la comunidad, lo valioso que son como seres humanos. Mejorar la calidad de vida y el plan de mejoramiento, de voluntad de este sitio y del sector de Camarones”, asegura Quiroga.

A medida que pasaban los días, Pilar se ideó una estrategia que consiste que turista patrocine el almuerzo a cada niño, aportando 30 mil pesos mensual y el restaurante El Remanso se encarga de entregarle un plato de sopa y uno de arroz diariamente.

La idea se creció, actualmente en la fundación hay 152 niños, de los cuales 47 de ellos son artesanos, sus edades oscilan entre 5 a 15 años y se identifican con unas camisetas de color rojo y amarrillo, además, en horas de la mañana van a la escuela y la directora de la Fundación Piedad Quiroga, les ayuda en las tareas.

Los menores de edad, ahora están uniformados con camisetas rojas y de color amarillo, y dicen que se les ha mejorado la vida.

Están motivados, van diariamente a la escuela y ya no mendigan, porque los turistas son quienes llegan al sitio porque el propietario del Restaurante, Juan ‘Negro’ Mejía Herrera le asignó un lugar que queda en el centro del establecimiento en donde los menores venden sus artesanías y sin intermediario, por lo que ahora les ha ido cambiando la vida y llegan a sus casas felices, con ganas de seguir adelante y con algo de dinero.

-Publicidad-
Cargando...
Compartir
Climaco Rafael Rojas Atencio
Director de LaGuajiraHoy.com, Comunicador Social-Periodista, con amplio conocimiento en problemáticas sociales y políticas. Ha recibido distinciones y reconocimientos a nivel local y departamental. Email: climacorafaelrojasatencio@gmail.com Móvil: 3114380131 y 3012233166