Momentos cuando cortan la cinta, dando oficialmente abierto el taller de confecciones en la vereda Pondores del corregimiento de Conejo en el municipio de Fonseca, sur de La Guajira.

“Integrarnos a la sociedad es un desafío, pero no imposible de lograr”, bajo este lema, mujeres excombatientes de las Farc decidieron darle un rumbo distinto a sus vidas. Hoy en día recogen los frutos del deseo de cambiar: el apoyo operativo para el taller de costura.

Las mujeres fueron beneficiadas con 21 máquinas de coser para el taller de confección, que nació con la idea de serle útil a la sociedad a través del emprendimiento de negocios con visión empresarial.

Las microempresarias dejaron atrás su vida de miembros de las Farc, para buscar un puesto de la ciudadanía común. Este es uno de los 37 emprendimientos de la Farc que apoya la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia, en coordinación con la Cooperación Internacional, Pnud y el Gobierno Nacional.

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Se trata de un taller de confecciones, donde trabajan desde hace un año 15 mujeres, entre excombatientes y miembros la comunidad vecina del Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación – Etcr de Pondores, en el corregimiento de Conejo, en Fonseca, sur de La Guajira.

Momentos en que Ana Pont hace su intervención durante la entrega de las maquinas de coser.

Ana Pont, jefa regional de la Misión de la ONU, en Valledupar estuvo presente en la inauguración y precisó: “Las raíces de este proyecto van mucho más allá de la creación del Etcr (resguardo), porque ellas mismas empezaron a pensar qué tipo de vida podían desarrollar y nació la idea de la costura. Y con la ayuda de un sastre y del equipo del Sena, ellas empezaron a aprender y poco a poco más mujeres se empezaron a acercar para hacer uso de sus talentos.

El equipo de este medio de comunicación conversó con algunas de las beneficiadas y estas fueron sus impresiones:

Tatiana María Mendoza recibió la invitación por parte de su hermano para estar en el resguardo y pronto nació la idea de confeccionar en el taller:

“Esto representó una oportunidad de oro pare mí, muchos se fueron y otros pocos se quedaron en el grupo. Nunca había confeccionado, pero es un oficio que le he tomado cariño y representará una fuente de ingreso para todas”.

Yineth Pimienta.

“Es grato saber que podemos volver a la vida de antes y tener el apoyo de organismos para este taller, que representará nuestro proyecto de vida a partir de ahora. A diario venimos las mujeres excombatientes de las Farc para formarnos con el curso, y con la llegada de estas máquinas estaremos preparadas para recibir las contrataciones que soliciten nuestro servicio”, indicó Yiris Pimienta, madre soltera y parte del Etcr.

Ana Lucía Parra también forma parte del programa, y muy entusiasmada expresó: “Es un proyecto bonito, elegante. Hemos hecho bermudas, suéteres y uniformes, cuando antes no sabía ni manejar una aguja y eso hasta a mí misma me asombra”.

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