Lesly Mundo, con el rostro pintado, se coloca de estatua en la calle 15 con carrera 21 al lado de un centro comercial.

Por Evelin Barrios Florez.

Ante la difícil situación que vive Venezuela, decenas de migrantes llegan continuamente a La Guajira tratando de buscar opciones que les permitan tener una mejor calidad de vida.

En Riohacha el ‘rebusque’ se ha convertido en la alternativa económica de muchos extranjeros que diariamente se estacionan en las principales calles y semáforos de la ciudad para vender caramelos, mercancías, limpiar vidrios o deleitar a los transeúntes a través del arte para “ganarse el sustento honradamente”.

-Publicidad-

Así lo afirma Lesly Mundo, una joven venezolana de 16 años de edad, quien en compañía de su señora madre y sus tres hermanos llegaron a la capital del Departamento hace 8 meses con la esperanza de tener un mejor futuro.

Con el rostro y el cuerpo pintado de blanco, como representante de la paz y la armonía que añora para su país, ella cada fin de semana simulando ser una estatua, encanta a conductores y peatones que transitan por el concurrido semáforo de la calle 15 con carrera 21.

“En Venezuela me dedicaba a estudiar idiomas y nunca imaginé que por medio del arte ayudaría a mi mamá para obtener el sustento diario”, reiteró Lesly.

Sin tener conocimiento de esta labor le pidió ayuda a uno de sus tíos quien ya se había dedicado en algún momento al arte callejero y con unas pequeñas recomendaciones e instrucciones, se pintó, se vistió de blanco y dejó fluir su vocación artística.

La artista afirma que para alcanzar a recoger 20 o 30 mil pesos en el día, debe estacionarse en este lugar por más de tres horas y con ese dinero apoya a su madre a suplir los gastos de arriendo y alimentación.

Asimismo, señala “poco a poco me he ganado la voluntad de los riohacheros, pues lamentablemente muchos de mis compatriotas llegan a cometer actos delictivos que hacen que los colombianos desconfíen de nosotros”, indicó.

Además expresó que sus planes de estudio han sido pospuestos por las dificultades económicas, pero que uno de sus sueños es convertirse en una diseñadora de modas. “Aunque ahora suene imposible, sé que con esfuerzo puedo lograrlo, por eso uno de mis propósitos es tener en regla los documentos que me permitan estudiar y trabajar legalmente en Colombia”.

-Publicidad-
Cargando...