Desde el año 2009 no se celebraba un festival del plátano en Dibulla, ese pomposo festival que festejó el entonces alcalde Marlon Amaya, que no dio para realizar la exalcaldesa Silvia Ospino y que por fin Bienvenido Mejía Brito, a pesar de sus múltiples procesos, demandas y denuncias, pudo realizar casi al final de su administración con amigos, enemigos y muchos pros y contras.

La fiesta del Plátano, siempre se celebra alrededor de la Virgen del Pilar, santa patrona de este pueblo, tierra de Carlos Huertas, el cual fue muy famoso hace más de 20 años por sus reconocidos plátanos tipo exportación y las comidas que hacían a base de este, como la arepa de palo, la harina de plátano, mazamorras y tortas, entre otros.

Bienvenido Mejía Brito

Por otra parte, algo que se ha ido perdiendo son las tradiciones gastronómicas pero que la fundación Iguaraya impulsada por personas de origen del interior del país, se han dado la tarea de rescatar con la ayuda de Slowfood y proyectos como la alacena consiente que no tienen que ver en absoluto con la actual administración.

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Frente al mar Caribe estaba la tarima en la cual se desarrollaron los concursos culturales, los actos folclóricos y el entretenimiento nocturno que brindó el comité organizador del festival además de las actividades académicas que rescatan las típicas comidas ancestrales de Dibulla, donde convergió el municipio para darse cuenta de lo bueno, lo malo, lo feo y lo chévere.

Lo bueno:

El homenaje que le rindieron a distintas personalidades que han vivido a lo largo de los más de 500 años de vida macondiana que tiene el pueblo de Dibulla, muchos de sus habitantes se sintieron gratamente sorprendidos al ver a sus ancestros ser conmemorados dentro de las festividades. Aunque faltaron muchas personalidades por resaltar.

Miguel Pitre.

El desfiles folclórico en el que los dibulleros participaron activamente el día 13 de octubre. La alborada, lindo gesto para empezar las fiestas patronales y el festival aunque faltó más acompañamiento y sentido de pertenencia de parte de los dibulleros.

La actuación de las embajadoras de la belleza Dibullera escogidas por el festival que estuvieron irradiando su alegría durante las fiestas.

La presentación de Jackson el Mutante, quien vuelve a su tierra natal después de su gira en España y la presentación de Francisco Cabello y Jota jota Trombo, patrocinado por el hijo de la Punta de los Remedios Miguel Francisco Pitre Ruiz, un patrocinador diferente del Festival del Plátano, rio y Mar.

Chelito de Castro.

Lo malo:

La mala organización en la parte de entretenimiento nocturno quienes no tuvieron a tiempo el espacio para la presentación de Chelito de Castro, cantante contratado para amenizar en la noche del 12 de octubre, quien al llegar no quiso esperar y se devolvió sin hacer su show y con 35 millones de pesos en el bolsillo, que posiblemente el festival no recuperará.

La pelea: protagonizada por coterráneos por un mal entendido y que tiene hasta el momento un herido con pronóstico reservado.

Lo feo:

El acto de discriminación al artista local Deiner Fine, cantante de salsa urbana del corregimiento de Mingueo, quien por ser buena gente le cedió el turno a Mr Black cantante de champeta y después lo dejaron ‘chiflando iguana’ y al final lo bajaron a empujones de la tarima. Este también se fue con un billete importante de las manos del exalcalde Marlon Amaya, quien le hizo ese aporte al festival.

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