Edgardo Alonso Bolaño Gnecco, ganó premio como acordeonero aficionado en Festival de la Integración Minera, realizado en Albania.
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Su talento es innato, una herencia que ha pasado de generación en generación en la familia Bolaño. Edgardo Alonso Bolaño Gnecco, a sus 21 años de edad, en su mente solo se escuchan las melodías de un acordeón, pasión que le hizo merecedor del primer lugar en el Festival Minero de Albania 2018.

Pese a que es oriundo de Riohacha tiene familiares en Albania, lo que representó para la familia Bolaño Gnecco una oportunidad para demostrarle a todos de qué está hecho, porque posee el talento y la motivación de sus familiares para representarlos en un festival reconocido en La Guajira y el Cesar.

‘Así si aguanta meterse’, fue la reflexión más visible que el músico compartió, luego de haber participado en tres oportunidades en el concurso y no había logrado mucho, pero tenía claro que las premiaciones eran justas “el aprendizaje siempre estuvo allí y en cada presentación fui creciendo”.

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Para participar, los concursantes tenían que postularse de manera independiente, vía e-mail, luego la presentación en vivo de 14 participantes que, en cada jornada de tres noches del festival de la Integración Minera, se hicieron las eliminatorias y el riohachero clasificó hasta la noche final.

Paseo, merengue, pulla y son, fueron los cuatro aires que tocó Edgardo Alonso en el final del Festival. “Gracias a Dios obtuve la puntuación perfecta y eso fue significativo para mi carrera, porque llevarme el galardón a casa era una tarea que tenía pendiente”.

Acerca de sus inicios en la música señaló que pertenece a una dinastía importante en el folclor del vallenato, como lo es la dinastía Bolaño. El ganador es hijo de Edgardo Bolaño y Belkis Gnecco Aragón.

“Mi herencia saca el pecho, porque mi bisabuelo y fundador, Kiko Bolaños, fue quien definió los acordes de los bajos del aire del vallenato, que son paseo, merengue, pulla y son. Anteriormente, estos ritmos estaban distanciados y mi bisabuelo por sus experiencias los supo encajar todos los sonidos de aire”, señaló el músico guajiro.

Agregó que su padre también es acordeonero, su tío Hildemaro Bolaños es vallenatero y su abuelo también, y así son muchos los músicos que tiene su familia y eso le permitió adquirir habilidades.

“Mis padres me dieron un acordeón desde nueve años de edad, sin embargo no le presté mucha atención y no fue sino hasta los 11 años que dejé mi niñez y estudié en una escuela de música en Riohacha”, indicó.

Su alegría por el reconocimiento se hizo visible y con esta mención, ya se suman nueve premiaciones. Dijo que se acercan proyectos musicales a nivel comercial y próximamente viajará a Boyacá para presentarse en un festival musical.

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