Es normal observar los burritos por las calles y avenidas de la ciudad de Riohacha.

Por Evelin Barrios Florez.

La circulación de vehículos de tracción animal en el Distrito sin ninguna supervisión, se ha vuelto común, generando incomodidad a los ciudadanos y con la indiferencia de las autoridades.

Aunque por décadas los ‘burritos’ o ‘carros de mula’ se han convertido en el sustento económico de muchos riohacheros que utilizan este tipo de carruajes, también les ha servido para transportar chatarras, alimentos, enceres y en otros casos trasladar escombros y basuras.

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Sin embargo, también prestan un servicio en la recolección de inservibles, siendo esta una alternativa a la prestación del servicio de aseo a muchos sectores de la ciudad, donde la empresa de aseo no pasa.

Por su parte, Jairo Gustavo Celedón, director de Medio Ambiente del Distrito, asegura que, aunque no debería ser así, en Riohacha aún no hay un decreto que prohíba la libre circulación de estos animales, teniendo en cuenta que algunos dejan por las calles sus excrementos, desechos y hasta ocasionan caos vehícular en las vías principales, lo que provoca constantes quejas por parte de la comunidad.

“El propósito es trabajar en conjunto con la Policía de Medio Ambiente y la Secretaría de Gobierno, para reunir esfuerzos que minimicen esta problemática”, reiteró el funcionario.

Asimismo, señaló que la mayor deficiencia que tiene el Distrito, es la falta de un coso municipal al que puedan ser trasladados aquellos animales que sean decomisados a sus propietarios por no cumplir las normas establecidas en el nuevo Código de Policía.

Jairo Gustavo Celedón Ochoa.

Por otro lado, el subintendente Elkin Iglesia, integrante del grupo de Protección Ambiental y Ecológica de la Policía, informó que en la capital de La Guajira se encuentran alrededor de 40 ‘carros de mula’, con los que desarrollan el programa de Control y Bienestar Animal, dirigido a todos los animales domésticos o que se encuentran en calidad de mascotas como en el caso de los ‘burritos’, a través del cual brindan capacitación y orientación a sus propietarios.

“Diariamente tratamos de pasar revista para verificar que los animales tengan una buena alimentación y que no estén siendo expuestos a trabajos pesados o maltratos, ya que en Colombia los animales están catalogados como seres sintientes”, precisó el subintendente.

De igual manera, reiteró que de acuerdo a la Ley 1774 del 2016, aprobada por el Senado, toda persona que le cause maltrato a un animal será sancionada y judicializada, quedando a disposición de la Fiscalía, esto con el fin de velar por el bienestar de los animales.

Por lo tanto, manifestó que en Riohacha aun es legal que se trabaje con los caballos o burros, siempre y cuando sus dueños se responsabilicen de su bienestar. “Los propietarios son los responsables de recoger el excremento y cualquier desecho que estos puedan ocasionar en las calles, ya que, de no hacerlo, podrían ser sancionados”, puntualizó.

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