Momento en el que los estudiantes hicieron la promesa de no comer la carne de las tortugas y hacer una campaña de concientización con sus familiares.

El solo hecho de imaginarse un pedazo de carne de tortuga en un plato de comida les resultó repugnante a los niños de una reconocida institución educativa del Distrito quienes asistieron al acto de liberación de una tortuga verde en la playa de Valle de los Cangrejos, en Riohacha.

“¡Queremos que ya no sigan atrapando a las tortugas para comérselas!”, fue la expresión incisiva que hicieron los pequeños al ver como una tortuga verde volvía a su hábitat natural, luego de haber sido rescatada por funcionarios de la fuerza pública de las manos de un hombre que la habría raptado ilegalmente para su dieta personal el pasado sábado.

En cooperación con Corpoguajira, se logró la gestión para hacer el acto de liberación de la criatura marina en la mencionada playa de Riohacha, ya que esta área es propicia para su liberación porque a pocas millas tiene una extensión de banco de pastos marinos importante en la costa del Departamento.

La tortuga iba lentamente hacia el mar, a su hábitat natural.
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Un grupo de estudiantes que sus edades oscilan entre 8 y 10 años de edad, fueron los invitados al acto de liberación porque entienden sobre la preservación de la fauna, puesto que a través de la educación ambiental, se sensibilizan para que sean conscientes de la importancia de estas especies en el ecosistemas y conocer la vulnerabilidad de las tortugas cuando son atrapadas para consumo de su carne.

Rosario Favela Lara Mejía.

La estudiante Rosario Favela Lara Mejía expresó que las tortugas no se pueden consumir porque están en peligro de extinción: “Nosotros, como estudiantes nos hemos comprometido a hacer una campaña con nuestros padres, familiares y amigos, para motivarlos a no comer su carne, porque forman parte del ecosistema”.

Mario Andrés Echeverría Venegas manifestó que a estas especies marinas no se le puede hacer daño e indicó que “destruyéndolos no llegaremos a nada, al contrario destruimos nuestro propia casa, porque las tortugas también son seres vivos como nosotros”.

Las lágrimas en los niños no se hicieron esperar, cuando la tortuga fue liberada e inmediatamente aplaudieron con júbilo ante este escenario que ellos mismos catalogaron como “maravilloso”.

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Jefry Machado González
Comunicador social y periodista con enfoque en redes sociales. Redactor de judiciales en Riohacha. Dedicado a reportajes de fenómenos sociales. Contacto: WhatsApp 3006289855