Lida Libo sigue fiel a su tradición la cual ha transmitido a su familia y nuevas generaciones.

La navidad es considerada por muchos como la época más linda del año, es tiempo de reencuentros, de reflexión y reconciliación. Para Lida Leonor Lubo de Illidge, es la época de amor y paz que se centra en el nacimiento del Niño Jesús.

Esta riohachera de 77 años, miembro activa de las Damas Grises de Riohacha y hermana Franciscana consagrada, quien nació en la ciudad de antaño, en el seno de una familia humilde en que la tradición navideña era desconocida, pero que logró adquirirla desde muy pequeña por otras mujeres de su cercanía.

Hoy día vive la navidad con mucho más entusiasmo, junto a su familia y la alegría de los niños quienes llegan a su hogar a celebrar la novena frente a su nacimiento.

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“Toda esta tradición de la navidad la empecé a conocer por la señora Mariana Gómez quien vivía en la cuadra, como en ese entonces no existía ni teléfono, ni WhatsApp, nos invitaban era con papelitos para que fuéramos a la novena y ahí nos reuníamos a rezar y a pedirle al Niño Jesús que nos trajera los regalos”, comenta.

Para ella esta es la tradición más importante porque es el centro de la navidad, aunque muchas veces, por cosas del destino, se quedó esperando el regalo del Niño Jesús llenándose de interrogantes, pero ya de adolescente entendió lo que tenía que hacer para llevar alegría a los más pequeños.

Todos los años cambia el modelo de los personajes del nacimiento, algunos son regalos hecho por sus amigas quienes conocen de su tradición.

“Hubo un tiempo en el que nos tocó mudarnos a Fundación, allá conocí a la señora ‘Blanquita’, quien también hacia un pesebre lindo y grande y siempre me invitaba a armarlo, cuando ya me casé y me vine a Riohacha nuevamente, me dijo que tenía que poner el nacimiento porque la persona que hace el nacimiento, Dios le da techo y al poco tiempo adquirimos nuestra propia casa”.

Cuenta que por situaciones personales le tocó vender esa propiedad donde habían nacido sus hijos, pero nunca perdió la fe y la confianza en aquellas palabras de recomendación que le había dado su vieja amiga y al poco tiempo adquirieron un nuevo lote donde levantaron una nueva vivienda que hoy habitan y en la que siempre hay un lugar especial para la familia de Nazareth, que busca posada para recibir al Niño Jesús.   

Y fue de esta manera, como nació su dedicación al pesebre, ya son 50 años haciéndolo en la sala de su casa ubicada en la calle 3c #2-79 del barrio Arriba, en donde a partir del 16 de diciembre alrededor de 50 niños se reúnen para rezarle y cantarle al niño que nacerá en ese humilde establo.

Lida Leonor cada diciembre dispone su casa para vivir la navidad.

Con sus 10 hijos, 28 nietos y seis bisnietos, Lida Lubo vive la alegría de la navidad, pues la noche del 24 todos llegan a compartir a la casa que los espera con decoraciones y adornos alusivos a esta fiesta, pero sobre todo los espera el amor.

“Siempre les digo a los niños de la novena que lo importante es pedirle por la unión, la paz y la felicidad, siempre que puedemos le damos un detalle, este año no sé si será así pero estamos rezando para que el Niño Jesús nos permita hacer algo bonito”, puntualizó.

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Maybelys Ávila Barona - Periodista LGH
Comunicadora Social, Periodista, especialista en trabajo sociales y comunitarios. Correo: educacionysalud@laguajirahoy.com