Con sus hermanas Fanny de Zuñiga y Oliva Beraltinelli.

Por Evelin Barrios Flórez

Como una mujer entusiasta, que ama profundamente a Riohacha, así se define Ruth Beraldinelli de Oregón, una barranquera quien llegó a la capital de La Guajira desde los 2 años de edad.

Esta riohachera de corazón se ha destacado en cargos importantes como, directora de Turismo de La Guajira, alcaldesa encargada del Distrito y actualmente presidenta del Festival Francisco El Hombre, tiene cuatro hijos y siete nietos, a los que asegura, les ha inculcado sus costumbres y tradiciones.

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“Aunque con ellos no pase todas las navidades porque algunos viven en otras ciudades, cada vez que tenemos la oportunidad de pasar las festividades aquí en Riohacha, nos reunimos en casa de mi hermanan mayor y la costumbre es que cada quien lleve un plato especial y al llegar la media noche comamos las 12 uvas, mientras pensamos en esos deseos para el nuevo año, hagamos un brindis con champaña y nos demos un abrazo de fin de año” relata Ruth.

Con sus hijos Gerardo, Dumar, Margarita y Daviani

Estas son tradiciones le fueron inculcadas desde pequeña y espera que sus nietos continúen poniéndolo en práctica sin importar el lugar en que se encuentren pues esos regalos y árboles de navidad volvieron su época de niñez, una de las etapas más lindas de su vida.  

Asimismo, quiere inculcarle a sus hijos y nietos las buenas obras y el trabajo por la comunidad, como la iniciativa que tuvo hace 11 años, cuando al ver el poco espíritu navideño de la ciudad, decidió inventarse el concurso de la cuadra mejor decorada y gestionaba premios como la pavimentación de las calles, entrega de anchetas y presentaciones musicales para los ganadores, todo con el fin de encender la chispa de la navidad en su querida Riohacha.

Con los nietos, Nicolás, Miguel Angel, Daniela y David Rey.

Rivardinelli señala que esa misma chispa de alegría y entusiasmo quiso regalárselas a los niños riohacheros y asegura que son su mayor motivación por eso con el apoyo de sus vecinos empezó a organizar para ellos cenas navideñas en su cuadra, inicialmente participaban alrededor de 50 niños.

En este trabajo involucró a su nieta mayor Danniela, quien desde ya muestra entusiasmo por seguir con esta tradición. De esta hermosa labor navideña surgió ‘Lucecitas de Esperanza’, una iniciativa en la cual durante cada época decembrina invitaba a los menores a una deliciosa comida y detalles, llegando a reunir a más de mil niños de la ciudad.

Actualmente, al ver que muchos jóvenes están realizando este tipo de obras ha optado por apoyarlos y continuar así una tradición de la que se puede decir ‘es una de las pioneras en este tipo de acciones’.

“Estas labores son las que llenan de satisfacción y traen bendiciones a nuestra vida, quizá sea por eso que siempre he sentido que soy una de las hijas predilectas de Dios”, dijo.

Con hijos y nietos

Afirma que le he dedicado mucho tiempo a esta ciudad, sobre todo en despertar el sentido de pertenencia y el espíritu navideño de la comunidad. “He notado el poco amor a esta ciudad, soy de las pocas que la quiere y por eso me preocupo por ella y quisiera que así como yo tengo tanto que agradecerle, los demás también lo hicieran porque sé que tienen motivos para hacerlo y el mejor regalo que pido en esta navidad para el Distrito, es un cambio de actitud en los riohacheros”, puntualizó.  

También, indicó que “necesitamos ser más optimistas, querernos y apoyarnos más los unos con otros. Esta es una ciudad pequeña, en donde todos nos conocemos y debemos mantenernos unidos y pensar en grande”.

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