Riohachero Emprendedor

Desde niño sus sueños giraban en torno a los automóviles, le gustaban los carros y todo lo relacionado a ello, por eso ya de adulto decidió profesionalizarse y estudiar ingeniería mecánica, carrera que curso en la Universidad de Los Andes, sus estudios de bachillerato los realizó en La Divina Pastora.

Nació y creció en Riohacha, es hijo de Alcides Pimienta Mejía y Ligia Flores Barros quienes le dieron el nombre de Gunter  Pimenta Flores. Actualmente está casado con Lindsay Paola Flores Rojas con quien tiene dos hijos,  Sergio Amir y Johan Alim Pimienta Flores. 

Este joven empresario se considera un visionario emprendedor, una persona que siempre ha trabajado y luchado para salir adelante, destaca que en la Universidad se perfiló en el desarrollo de equipos, máquinas y herramientas, por lo que su formación profesional ha sido importante para él, por ello realizó una especialización en gerencia financiera.

-Publicidad-

En el 2006 obtuvo un premio a nivel país otorgado por la Asociación Colombiana de Ingenieros Mecánicos Eléctricos tras realizar un ‘compresor de aire con multi-etapas’.

En su recorrido por la universidad fueron varias las experiencias en las que demostró su talento como la realización de prototipos funcional de precisión, prótesis trastivial, tridigital que les permitiera a los pacientes agarrar un vaso con sus prótesis.

Su sed de conocimiento siguió creciendo y un día despertó en él la curiosidad por el tema de energías renovables, por ello comenzó a indagar sobre todo lo relacionado a este contenido, en ese andar conoció a Roberto Sánchez, ingeniero conocedor y especialista en el  tema de renovables.

 “Con él me convertí en una esponja empecé a absorber todos sus conocimientos en este tema, comencé a leer y realizar cursos relacionados”, expresó. 

Desde entonces mostraba en el interior del país los proyectos que había planteado para beneficio de una comunidad sin embargo, en esos escenarios siempre señalaban que la propuesta era buena y le insistían. “El potencial lo tienes en tu tierra tú debes desarrollar estos proyectos allá donde tienes una población dispersa que puede aprovechar estos beneficios”.

Pensando en ello, decidió regresar a La Guajira “para empezar de cero” ya que estaba en Bogotá y allí había establecido un pequeño negocio, pues generar sus propios ingresos sin depender de otro siempre ha sido importante “el emprendimiento siempre ha sido algo que he tenido en mente”.

A todo riesgo comenzó a marchar este emprendimiento que tuvo como primera oficina el garaje de su casa. “Iniciamos con una mano adelante y otra atrás, nos encontramos personas incrédulas, pues no creían que a través de una placa solar se podía generar energía”.

Sus padres, su esposa, amigos y familiares le apoyaron. Todas las mañanas se levantaba muy temprano para visitar una comunidad, identificar las necesidades y presentarle las mejores propuestas para obtener energía eléctrica aprovechando las bondades de sus territorios.

Recuerda que realizó “miles de cotizaciones pero pocas se transformaron en facturas” sin embargo, aunque la energía renovable no estaba masificada en ese entonces, continuó su empeño de presentar sus proyectos.

Relata que una de las oportunidades que aprovechó su empresa, se dio a través de las incubadoras de empresas de La Guajira, con el apoyo de Nelis Moscote quien les ayudó a  presentar y desarrollar el plan de negocios  y la asistencia técnica de su empresa de manera formal.  

Este plan se aplicó a una primera alianza de Chevron con ‘Turismo Emprende’ quien apoyó a su empresa Soluciones Energéticas Rurales  ‘SER Solar’, en ese entonces con tres millones de pesos que se dividieron en gastos materiales y servicios administrativos.

Desde ahí, la empresa se ha desarrollado y dado a conocer en las comunidades del departamento de La Guajira. “Acercamos la tecnología, generamos desarrollo y transformación social, ha sido una experiencia bonita, el compromiso de mirar las necesidades de una comunidad y poder establecer algún proyecto que pueda ser beneficioso para ellos”, señaló el joven empresario.

Pimienta Flórez reitera que “es satisfactorio ver a los niños con una sonrisa en su rostro” una de sus primeras experiencias con proyectos culminados fue Orroco, comunidad indígena ubicada en Maicao donde se instaló una planta solar para la escuela.

Este fue un plan realizado en alianza con Cerrejón, de igual modo, se ejecutó un  proyecto para la conservación de alimentos en 28 escuelas de la Alta Guajira. Explicó que las energías renovables también son una oportunidad para las familias que viven en las zonas urbanas de Riohacha, ya que les permite ahorrar gastos en energía eléctrica común.

Expuso que la constancia y la visión permanente de querer acercar las tecnologías a las comunidades es la que lo sostiene y espera seguir avanzando para transformar la realidad de los grupos rurales de este Departamento.

Actualmente considera que como empresa han madurado. “Le encontramos un sentido a la palabra SER y nos transformó la visión ‘ser’ es algo que trasciende y rebasa todos los obstáculos, ser lo que aspira, ser capaz, es el querer de la empresa, lo mejor y lo más preciado”, concluyó Gunter Pimienta.

-Publicidad-