Estos son los nuevos prospectos de la música vallenata.
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Albania  es territorio de talento, cuna por naturaleza. Las melodías de los instrumentos, propias del vallenato ambientan las calles de sus distintos corregimientos, como la charrasca, la caja, el tambor y el infaltable acordeón. Todas en un compendio que impulsa las habilidades de la nueva generación albanes.

En Cuestecitas nacen tres futuros exponentes de la música vallenata, a pesar de sus cortas edades, han tenido la oportunidad de presentarse en diferentes escenarios, entre ellos el Festival Minero de Albania.

No nacieron en  familias pudientes, pero su pasión por el canto y la música los ha llevado a transcender poco a poco o a medida que crecen, como Iván David Manjarres Delgado, de 8 años de edad, quien siempre guardó la esperanza de llegar a los grandes escenarios.

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“Empecé a cantar desde los dos años de edad, siempre mostré destrezas con mi voz,  fui creciendo y el vallenato se convirtió en la mayor inspiración para  cantar, no me gusta el reggueatón, más bien el vallenato, porque le canta al amor”.

Manjarres Delgado, ha tenido la oportunidad de presentarse en varios festivales, por lo que sus  vecinos lo felicitan con aplausos que lo llenan de emoción.

Asimismo, sus compañeros de clases lo invitan a cantar en el recreo; tiene admiración por Silvestre Dangong, escribe sus temas con puño y letra, mientras piensa en una relación de pareja bonita.

Por otro lado, Sebastián Andrés  Hernández Fontalvo, de 15 años de edad y el mayor de cuatro hermanos, toca varios instrumentos musicales como lo es la caja, la guacharaca y el acordeón, estudia noveno grado en la Unidad Educativa María Auxiliadora  de Cuestecitas y asegura que hace un año descubrió el amor por este instrumento.

”Me apasiona tocar el acordeón, la acaricio con amor,  su ritmo y melodía me transportan a otra dimensión”.

Las  partituras de las canciones  lo llevan a interpretar diferentes melodías, lo que llevan a Hernández Fontalvo a aprender todos los sonidos en poco tiempo. El apoyo incondicional de sus padres lo han guiado hacía la música a grandes escenarios,  pero sobre todo, a tocarle a Dios.   

Otro de talento de tiene Albania es Camilo Andrés Duarte Pinto, de 13 años de edad, estudiante de octavo grado, hijo de Elmer Duarte y Nubia Pinto. Su pasión por el acordeón  y el paseo lo llevaron a ser reconocido dentro de la nueva generación que posee el municipio guajiro.

Duarte Pinto afirma  que sus padres lo han inculcado a sentir amor y dedicación por la música. “Gracias a Dios por el apoyo incondicional  que he recibido de mi familia que cada día me motivan a seguir creyendo en mi talento”.

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